CRÓNICA DEL FESTEJO


 

El Puerto (Cádiz) -  17 Agosto 2008 - 13ª de abono

Otra puerta grande mas para Morilla

FICHA DEL FESTEJO

TOROS:
Se han lidiado toros de Maria del Carmen Camacho, bien presentados, serios y de juego desigual. Pesos por orden lidia. 580, 560, 540, 570, 490, 565

MATADORES:
Alejandro Morilla
de verde manzana y oro, oreja y oreja.

Alejandro Talavante, de lila y oro,  división y oreja

Antonio Caro Gil de grana y oro, ovación con saludos y silencio.

INCIDENCIAS.
Un tercio de plaza en tarde agradable temperatura. Destacaron Antonio Ocaña de la cuadrilla de Morilla en la brega y el picador José A. Flor de la cuadrilla de Caro Gil. El festejo comenzó con quince minutos de retraso, motivado por el desembarque y reconocimiento de los toros de Maria del Carmen Camacho que sustituían a los anunciados de Hdros. de Antonio Gavira, rechazados por la mañana.
 


Alejandro Morilla atraviesa el umbral de la puerta grande

Galería fotográfica de Eva Morales



Una vez más tenemos que empezar hablando del desastre ganadero en la Plaza Real.  Nos la prometíamos muy felices en cuanto al ganado se refiere, después de las últimas corridas lidiadas de Santiago Domecq y ganadería Marqués de Domecq, donde se pudo comprobar el tipo de toro ideal para esta plaza, pero nuestro gozo se quedó en el pozo. Hoy se ha estado muy cerca de suspender la corrida, dado que a las doce de la mañana solo había aprobado dos toros de los nueve enviados por los Hdros. de Antonio Gavira. Se da la circunstancia que la corrida fue desembarcada a las doce de la mañana del día señalado para el festejo, en lugar de hacerlo veinticuatro horas antes de la celebración. Ante tal situación, se tuvo que localizar una nueva corrida, ya que la titular no disponía de mas reses. Fue en este caso la ganadera Maria del Carmen Camacho quien salvó la situación en la que se encontraba la empresa Serolo y, evitar una mas que posible suspensión por falta de toros. La corrida comenzó quince minutos mas tarde para que se pudiese terminar el reconocimiento y sorteo del orden de lidia. Los presidentes tomarán debida nota para que en el futuro no se vuelvan a producir estos difíciles momentos.

La temporada ha terminado en lo que se refiere a festejos mayores, la empresa a la vista de este primer año de arrendatario, se supone que tomará las medidas necesarias para que en la próxima  no vuelva a ocurrir estas situaciones que en nada beneficia a la Fiesta en general y, a su prestigio en particular.

Mal empezaba la corrida y algo de malestar se dejaría sentir en los protagonistas de la tarde. El triunfador de la polémica corrida ha sido el portuense Alejandro Morilla, quien a pesar de no estar muy placeado, supo estar en todo momento en torero, con deseos y ganas de salir de una vez del bache de inactividad que esta atravesando. Su primero fue un toro colaborador pero sin fuerza, al que estirándose lo toreo muy a gusto sobre todo por el lado izquierdo, donde dejó unos detalles muy interesantes y naturales de bella estampa. Un certera estacada con muerte fulminante, le valió la primera de las orejas conseguidas. El cuarto fue un toro que embestía a arreones, gazapón y sin transmisión. Morilla lo entendió desde el primer momento y, supo darle la distancia idónea, aunque la embestida era algo descompuesta. Se gustó mucho en un para de redondo, para terminar su labor por manoletinas. Otra estoacada y consigue la otra oreja que le da opción a abrir una vez mas la puerta grande.

Alejandro Talavante ante un toro sin clase y soso se dejó llevar por la monotonía, del que poco o nada positivo pudo obtener de el, dando lugar  a que un sector algo crítico, le mostrase su descontento. El quinto de la tarde fue uno toro distinto al anterior. Suelto de salida, fue un gran colaborador y le dio opción a instrumentar un gran quite por gaoneras. Estatuarios a pies juntos para iniciar la faena de muleta que llegó al punto mas álgido en unas bernardinas en tablas muy ajustadas, no sin antes haber ofrecido unas series importantes por ambos pitones destacando los naturales. La puerta grande la tenia ganada pero al errar en la suerte suprema, se quedó solo en una oreja.

El jerezano Antonio Caro Gil nos ofreció los mejores momentos de capa de la tarde, con suavidad y cadencia. Con un galleo por chicuelinas, se llevó el toro al caballo. El toro se rajó pronto, no dando lugar a lucimiento alguno. En el sexto y último de la tarde el jerezano no llegó acoplarse con el y, tras un trasteo por alto, decide tirar la cuchara y se silencio su labor.

Así terminó el último festejo mayor de la temporada en la Plaza Real de El Puerto. ahora llega el momento de hacer balance de todo lo acontecido. Es de suponer que el Ayuntamiento solicitará informes a la mesa de seguimiento del Pliego de Condiciones para evaluar el primer año de gestión de los nuevos empresarios, así como los aficionados que mucho tendrán que opinar sobre su desarrollo.

Carlos V. Serrano

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