CRÓNICA DEL FESTEJO


 

El Puerto (Cádiz) -  20 Julio 2008 - 3ª de abono

La plata se cotizó más cara que el oro

FICHA DEL FESTEJO

TOROS.

Se lidiaron cinco toros de Torrestrella, bonitos de capa pero bajo de casta y, uno de La Palmosilla lidiado en tercer lugar, complicado. Por orden de salida dieron los siguientes pesos: 560, 535, 530, 500, 480, 490.

MATADORES.

Enrique Ponce de azul marino y oro, ovación y ovación tras aviso.

Manuel Jesús "El Cid" de tabaco y oro, oreja y ovación

Sebastián Castella de nazareno y oro, ovación en ambos

INCIDENCIAS.

Tarde fresquita con algo de aire de poniente que no molestó a la lidia. Media plaza cubierta. Saludaron tras parear Curro Robles de la Cuadrilla de El Cid y, Manuel Molina, Pablo Delgado y Curro Molina de la cuadrilla de Castella.


El Cid con la única oreja de la tarde


Galería fotográfica de Eva Morales


Primer festejo de los mal llamados mayores, porque por lo visto hoy da mucho que desear para ser catalogado de esa forma, se ha celebrado hoy en la Plaza Real de El Puerto, donde los subalternos le han ganado la partida a sus matadores. Hoy hemos visto como también existe la competencia entre los propios subalternos de una misma cuadrilla. Si Manuel Molina y Pablo Delgado saludaron tras parear al tercero de la tarde, su compañero Curro Molina no podía quedarse atrás y dejó dos magníficos pares al sexto de la tarde, que le obligó también a corresponder a la ovación del público. Curro Robles también tuvo la opción de corresponder al agradecimiento del público. De no haber sido por ellos, la tarde hubiese resultado aún mas aburrida.

 La corrida enviada desde Los Alburejos ya presentó varios problemas en el señalamiento previó realizado hace algunos días en el campo. A pesar de ello, en la tarde de ayer fue rechazado algún que otro toro, teniendo que ser reemplazados por dos de La Palmosilla. Todo ello no ha propiciado el lucimiento de sus lidiadores, que se han tropezado con unos toros, por cierto muy bonitos de lamina, pero bajos de fuerzas y pobres  de casta.

La única oreja de la tarde la paseó el torero de Salteras, un toro mirón al que recibió con unas buenas verónicas cargando la suerte, para después de recibir una vara, realizar un magnifico quite por chicuelinas.. Con la muleta El Cid tras iniciar su faena con dos trincherillas, fue hilvanando una buena faena con la mano derecha a media altura. El pitón izquierdo no era tan apetecible como el derecho, pero a pesar de ello consiguió robarle algún que otro natural con profundidad. Una estocada bien ejecutada pero algo tendida, le propició obtener la oreja. El segundo de su lote fue un toro al que de salida lo acompañó a los medios con unas verónicas de manos bajas. El toro tenia buen recorrido y aprovechó desde principio esta cualidad, para desarrollar ese toreo tan característico de templanza y suavidad. La mano derecha fue primordial y no menos la izquierda, aunque por este lado el toro salía con la cabeza alta, desluciendo con ello la terminación brillante del embroque, aunque no exenta de emoción. El toro se apagó pronto y remató la faena con circulares de buen trazo antes de acabar con el de cuatro pinchazos y estocada que le hicieron perder el segundo trofeo con el que abriría la puerta grande.

Enrique Ponce no ha tenido opción con el que abrió plaza, un toro que ya se paró en el capote. La faena de muleta estuvo compuesta por miniseries poco brillantes, dada la embestida pastueña de su enemigo. En el segundo de su lote, brilló el de Chivas algo mas que en el anterior; el toro se le entregó en el capote, al que le realizó un buen recibimiento capotero. Rodillas genufleza fue el inicio de su labor con la muleta, que tras cortas embestidas por falta de fuerza, solo consigue de él algún que otro pase suelto pero de gran calidad. Mató mal y fue avisado. Hoy la técnica de Ponce no pudo ser desarrollada.

La terna la completó Sebastián Castella, que tampoco tuvo opciones para el lucimiento. Del primero de su lote podemos destacar un quite por chicuelinas muy ajustado. Con la muleta y gracias a la entrega total del torero, se le pudo arrancar una buena serie por el pitón izquierdo muy porfiada, saliendo suelto del embroque y nada más se pudo conseguir. En el que cerraba plaza, un toro sin transmisión alguna y a pesar de llevarlo muy embebido en la muleta, no tubo forma de cuajar alguna serie importante. Lo mató pésimamente de cinco pinchazos.

Esta es la historia de la primera de las corridas del ciclo portuense, que ha pasado con mas pena que gloria, pero al menos los subalternos hoy le ganaron la partida a sus matadores y ello fue lo que nos llevamos del coso del Ejido de San Francisco, donde en esta ocasión,  la plata brilló mas que el oro.

Carlos V. Serrano

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