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CRÓNICA DEL FESTEJO |
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El Puerto (Cádiz) - 26 Julio 2008 - 5ª de abono - corrida nocturna |
| La casta de Ventura y el pundonor de Hernández, abrieron la puerta grande |
. Los festejos de rejones en los últimos años se habían consolidado en la Plaza Real, hasta el punto de que la entrada media eran tres cuartos largo de plaza, incluso en algunas ocasiones rozando el lleno. Público de todas las edades asistían a los festejos, por una parte para pasar una noche agradable y, por otra presenciar la bonita estampa del toro y el caballo, dos de los animales mas hermoso de la creación, consiguiéndose de esta forma ir creando afición a la Fiesta. En este tipo de festejo, el público un par de horas antes del comienzo, se daban sita en los alrededores de la plaza, llenando bares y terrazas, creando con ello un gran ambiente taurino, digno de las mejores grandes ferias. Anoche, media hora antes del comienzo del festejo. el público brillaba por su ausencia en los alrededores del coso, lo que auguraba, como así fue, que la entrada sería bastante floja. Unos aficionados comentaban que tal situación era debida a la crisis que se está atravesando en España, Europa y a nivel mundial, por otro lado, que la situación era debida a los altos precios de las localidades que los nuevos empresarios han previsto para esta temporada. Lo que si se viene observando hasta el momento, que la tónica general es la gran ausencia de público en los festejos que hasta ahora se han celebrado. Es de suponer que esta situación será debidamente analizada por los empresarios con vista a ser subsanadas para las próximas temporadas, de lo contrario, mal futuro se augura. Entrando en el tema netamente taurino, vimos una corrida muy bien presentada, reglamentariamente despuntada y de desigual comportamiento. Abría el festejo el jerezano Antonio Domecq, montando a la yegua Macanita, para parar en corto a su oponente llevándolo encelado con la cola, para dejar un rejón trasero que hizo sangrar en demasía. Al toro que gazapeaba, y con la colaboración de Querubín, dejó dos largas arriba después de insistir y exponer mucho. Las banderillas a dos manos por los adentros y al estribo, cerrando con Quitasol su labor ante este toro rajaito, con un rejón sin soltar. El segundo de su lote fue un toro soso y descastado que no le ayudó al lucimiento. Peregrina, Óleo y Pistolín, no le ayudaron mucho a conseguir algo positivo, y tras matar mal, se silenció su labor. Diego Ventura que venía de reaparecer el día anterior en Valencia, después del grave percance sufrido hace un mes, se mostró en todo momento dispuesto a conseguir el triunfo. Con Girasol dejó dos rejones de castigo arriba citando de frente a un toro con mucha acometividad de salida. En banderillas montado a Manzanares dejó citando al quiebro dos magníficas banderillas, saliendo con pirueta de la misma cara del toro. A toro parado y de poder a poder dejó otra muy comprometida. Distinto fue la cabalgadura que le sirvió para dejar un par en tablas y quebrando en la misma cara del toro. Un rejón contrario y trasero le sirvió para obtener la primera oreja de la noche. Diego se enfrentó al quinto, paradito y al que había que llegarle mucho haciendo gala de su toreo alegre a dos pistas y dando siempre los pechos. Con Morante pudo haber llegado la tragedia al ser descabalgado de forma muy fea por romperse la cincha de la cabalgadura. Diego abandonó el albero camino del patio de caballos ayudado por su cuadrilla, volviendo nuevamente a la cara del toro entre una tremenda ovación. Muy dolorido sacó la raza brilló con el mismo caballo en un tercio arriesgado y variado. Mató montando a Vizir y cortó las dos orejas de su oponente
El
debutante
Leonardo
Hernández
no
anduvo
acertado
con
Espartaco
al
recibir
al
tercero,
errando
con
el
rejón
de
castigo,
dejando
al
toro
entero
para
exponer
en
banderillas.
Con
Quieto
si
estuvo
acertado
en
banderillas
exponiendo
mucho
de
costado
y a
la
grupa
con
espectacularidad.
Con
las
cortas
al
violín
montando
a
OH31
estuvo
muy
acertado.
Quizás
se
precipitó
a la
hora
de
clavar
el
rejón
de
muerte,
teniendo
que
hacerlo
en
dos
ocasiones
y
solo
consiguió
una
oreja.
En
el
último
de
la
noche,
un
toro
de
características
similares
al
anterior,
estuvo
bien
en
banderillas
montando
nuevamente
a
Quieto.
Mató
al
segundo
intento
montando
a
Charope
y
consiguió
la
otra
oreja
que
le
daba
opción
a
salir
por
la
puerta
grande.
Carlos V. Serrano |
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