CRÓNICA DEL FESTEJO


 

Huelva -  1 Agosto 2008 - 2ª de abono

Mendoza repite historia en Huelva al cortar cuatro orejas y un rabo 

FICHA DEL FESTEJO

TOROS:
Se han lidiado astados de Luis Terrón. Manso el primero. También ha sido manso el segundo, pero rompió a bueno. Mansos y deslucidos tercero y cuarto. El quinto ha sido el de mejor juego. El sexto se dejó.
 
REJONEADORES:
 -Fermín Bohórquez, palmas y silencio.
-Pablo Hermoso de Mendoza, dos orejas y dos orejas y rabo.
-Diego Ventura, una oreja y dos orejas


INCIDENCIAS.
Casi lleno. Impresionante tarde la del jinete navarro, que dos años después vuelve a cortar un rabo en el centenario coso de La Merced. Diego Ventura, resentido aún de la lesión de tobillo, hizo un tremendo esfuerzo y cortó tres orejas con un final espectacular. Fermín Bohórquez, voluntarioso con el peor lote


Hermoso con los máximos trofeos


Galería fotográfica

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La Feria de Huelva comienza muy embalada. Triunfal. La empresa, que habitualmente deja la de rejones para cerrar el ciclo, esta vez colocaba el espectáculo de caballos para iniciar el ciclo, un viernes. El motivo era poder contar con Pablo Hermoso de Mendoza, porque el año pasado se quedó fuera de los carteles simplemente porque el navarro tenía dos fechas cerradas en el norte y la infraestructura de cruzarse cuatro veces España de norte a sur con toda la cuadra de caballos es complicada y agota a los equinos. Los empresarios, tras cortar Pablo el rabo histórico hace dos temporadas, querían contar con él como fuera, aunque significara aventurarse a variar la excelente respuesta de la de rejones en los últimos años al sacarla de su lugar tradicional del domingo. La apuesta ha salido perfecta: la plaza se ha vuelto a llenar y Pablo ha respondido con una tarde espectacular en la que ha mejorado aún más lo de 2006: cuatro orejas y un rabo. Pura historia ya del centenario coso La Merced.
 
    La corrida de rejones tenía un claro acento de duelo entre Hermoso de Mendoza y Diego Ventura. Fermín Bohórquez jugó su papel de apertura de festejo y justificarse con voluntad ('no molestar', que dicen los taurinos) a las dos estrellas del rejoneo con una labor voluntariosa con el peor lote, el más manso de la mansa corrida de Luis Terrón. Hermoso de Mendoza -rompiendo los pronósticos- se convirtió en dueño de la tarde desde muy pronto: al segundo le cortó las dos orejas. Fue un toro manso en los primeros compases de la lidia que terminó rompiendo a bueno. Tiró perfectamente a dos pistas, espectacular en banderillas y en la doble rueda de las cortas. Además, todo lo hizo muy de frente y arriesgando con las monturas citando muy en corto. Adornos torerísimos para finalizar el trasteo y un rejonazo fulminante para un premio máximo. En el quinto volvió a arriesgar en una tarde inspiradísima del navarro. Se le notaba que estaba disfrutando con un público onubense que sabe bien de caballos. Volvió a tirar del toro a dos pistas y a recortarlo hacia los adentros como en un dribling futbolero. Banderillas al quiebro, a dos manos, las cortas... Nada faltó ni nada sobró. Y para rematar, otro espectacular rejonazo arriba del que salió rodado el toro. Otras dos orejas y hasta un rabo. El navarro izado a los cielos de las marismas onubenses.
 
    Diego Ventura no fue el ciclón habitual en el primero de su lote. Se le nota que aún se resiente de su grave lesión de tobillo de la que acaba de reaparecer. El tercero, manso y deslucido, le exigía, además, un punto más de esfuerzo. En banderillas vino lo mejor de su actuación. Citó muy en corto, de frente, sin moverse, y en un cite seco del caballo quebró al de Luis Terrón de forma limpia en un palmo de terreno para dejar el palo arriba. Puso a los tendidos en pie. Después vendrían las cortas y un rejonazo contrario del que no cayó el toro. Con problemas para descabellar a pie, lo hizo en una atípica estampa a caballo, espada en mano, acertando al segundo intento. Cortó una oreja que paseó a caballo para no cargar su lesionado tobillo. Al bajarse del animal tras la vuelta tuvo, incluso, que retirarse con la ayuda de una muleta ortopédica. Su actitud en el sexto fue bastante distinta. El rabo logrado por Mendoza en el quinto dinamitó la sangre del sevillano. Lo recibió a portayola y lo enceló a una mano con el marsellé. Con 'Manzanares' deleitó a la afición en banderillas y con las piruetas de salidas. Espectacular. La faena fue a más, con un Ventura enfibrado y vibrante, clavando todos los palos arriba. Tras el rejonazo, algo contrario, se le concedieron dos orejas y salió a hombros junto a Hermoso de Mendoza. Una tarde realmente espectacular
 
 
 
 
Francisco Mateos
TorosComunicacion

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