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CRÓNICA DEL FESTEJO |
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Albacete - 9 septiembre 2009 - |
| De Pablo apunta pero no dispara |
Pedro Marín tuvo en primer lugar un novillo con un importante pitón izquierdo, por donde consiguió muletazos muy estimables. Por el derecho, el animal fue mucho más remiso, motivo por el que la faena no terminó de compactarse. El cuarto fue el novillo más complicado, y Marín, tras intentarlo, nada pudo hacer a pesar de la voluntad que puso. José María Arenas anduvo animoso con su bonancible primero, al que realizó una voluntariosa labor con algunos pasajes de cierto interés, pero sin que aquello llegara a coger altura. En el quinto más de lo mismo. El novillo, eso sí, ofreció más dificultades, pero Arenas no llegó en ningún momento a cogerle el aire, realizando una labor anodina. Miguel de Pablo cumplió el expediente de forma airosa. De hecho, realizó lo más destacado de la función en su faena al cuarto, un manejable novillo de Pedrés al que el joven espada toreó templado, ligado y por abajo por los dos pitones. Perdió el trofeo por culpa de los aceros. Con el sexto volvió a dar una gran impresión con un toreo muy sereno y templado, de muy buenas formas artísticas, pero de nuevo De Pablo echó todo el traste por culpa de la espada.
EFE
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