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FICHA DEL FESTEJO |
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TOROS:
Se lidiaron toros de
Pedro y Verónica
Gutiérrez Lorenzo,
tercero y quinto con el
hierro de Carmen
Lorenzo, bien
presentados, flojos y
desrazados a excepción
del manejable sexto.
ESPADAS:
Francisco Rivera
Ordóñez: siete
descabellos y descabello
(silencio); y seis
pinchazos, media y
descabello (pitos tras
aviso).
David Fandila "El Fandi":
estocada tendida
descabello (ovación); y
estocada tendida (dos
avisos y oreja con
petición de la segunda).
Daniel Luque:
estocada ligeramente
trasera y descabello
(oreja); y pinchazo,
estocada y descabello
(oreja tras aviso).
INCIDENCIAS
En la enfermería fue
atendido Rivera Ordóñez
de un "puntazo en la
barbilla con dos puntos
de sutura, de pronóstico
leve". La plaza tuvo
tres cuartos en tarde
nublada y fresca.
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El diestro Daniel Luque tiró de
raza y tesón para estructurar dos meritorias faenas, premiadas
con una oreja cada una, lo que le permitió salir a hombros hoy
en Albacete, mientras que David Fandila "El Fandi" paseó también
un trofeo.
Rivera Ordóñez no pasó de vulgar en la faena a su primero, que
le propinó un pitonazo en la barbilla al dejar el tercer par de
banderillas. El toro, extremadamente flojo, no fue rival, pero
tampoco el torero supo imponerse para suplir esas carencias. Y
con la espada, muy mal.
Igual de desangelado se mostró Rivera en el cuarto con otra
faena de lo más anodina. Y de nuevo fatal con los aceros.
Lo mejor de la primera labor del "Fandi" fue el gran tercio de
banderillas que protagonizó. El toro, siempre a la defensiva,
mirón y recortando por los dos pitones, no se lo puso nada
fácil. Tuvo que tirar el granadino del toreo accesorio para
poder justificarse.
El quinto le permitió mayor lucimiento al granadino que toreó
templado y ligado por el pitón derecho. Pero el momento álgido
de esta faena fueron otra vez las banderillas, poniendo la plaza
en pie. Pero el conjunto de la faena, y tras acertar a la
primera con la espada, fue merecedora de oreja.
El primero de Daniel Luque pecó también de muy pocas fuerzas, y
el sevillano llevó a cabo una faena muy medida, siempre a media
altura, con mucho empaque, elegancia y temple. Todo muy
conectado y con gran solvencia. Cortó una meritoria oreja.
En el sexto, la misma entrega y disposición. Buen toreo de
capote. En la muleta, y tras comenzar la labor por estatuarios y
una primera intentona de estirarse por el lado derecho, llegó el
mejor toreo de la tarde al natural. Enjundiosas series de
muletazos por ese lado de muy buena factura. Le faltó rotundidad
con los aceros, pero aún así paseó la oreja que le abría la
Puerta Grande
EFE
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