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FICHA DEL FESTEJO |
TOROS:
Toros de
Núñez del
Cuvillo,
escasos de
presencia
los tres
primeros y
con más
cuajo los
otros,
nobles y con
movilidad,
encastados y
en general
de buen
juego
incluido el
mansito
segundo, que
también "se
dejó" en la
querencia.
ESPADAS:
Julián López
"El Juli",ovación
y oreja y
ruidosa
petición de
la otra, con
abucheo al
"palco" por
no
concederla,
y dos
vueltas al
ruedo.
José
María
Manzanares,
oreja y
ovación.
Miguel
Ángel Perera,
oreja tras
aviso y dos
orejas
INCIDENCIAS:
La plaza se llenó, sin apreturas, en
tarde agradable a la sombra. .Tras el
paseíllo se guardó un minuto de silencio
para recordar la memoria del picador
Juan Luis Rivas, fallecido el lunes,
y del inspector de policía Eduardo
Puelles, asesinado el viernes pasado
en atentado terrorista. Magistral Miguel
Ángel Perera hoy en Alicante, por valor
y dominio, suficiencia y facilidad,
variedad y regusto, en dos faenas de una
y dos orejas, respectivamente, que
marcaron la diferencia, sobre todo la
segunda, en una tarde de una oreja
también para "El Juli" y José María
Manzanares.
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Video resumen del festejo |
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La terna de la
corrida - Foto: V., Soriano |
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Está
claro que
son las
fechas las
que mandan
en la
taquilla. De
ahí el
llenazo de
hoy, "vespra"
(víspera)
del día
grande. Y es
que,
exceptuando
a José
Tomás,
el único que
actualmente
acaba "el
papel"
anunciándose
sólo "con
dos más", el
resto de los
llamados
figuras
necesitan
arroparse
entre si, y
todavía
buscan el
amparo de
las
festividades.
Lo cierto es
que la plaza
tiene otro
colorido.
Ambiente de
fiesta con
más
desenfreno
todavía de
lo que viene
siendo
habitual en
Alicante.
Todo es
mucho más
fácil. No
hay lugar
para las
contrariedades.
O en todo
caso, el
disgusto, y
gordo, del
tendido,
cuando el
presidente
se pone en
su sitio
para
mantener la
cordura. Al
fin y al
cabo es la
tarea que
tiene
encomendada.
Y es mejor
así.
Los premios,
los justos
(de
justicia).
La primera
oreja la da
el público.
Para la otra
deben contar
muchas
cosas, y muy
buenas. Muy
bien el
presidente
de hoy,
Fabián
Navarro,
aguantó el
chaparrón de
protestas e
insultos
para evitar
la orgía de
orejas que
no conduce a
nada. Así es
como se
prestigia la
plaza y la
feria
alicantina.
Ya se
pasaron
muchas cosas
por alto en
la tarde,
como los
tres
insignificantes
primeros
toros, sin
una protesta
en este
sentido.
La corrida
lució mucho
por la
movilidad.
No fue nada
del otro
mundo, pero
tuvo un alto
índice de
toreabilidad,
también por
la nobleza
en los seis
toros sin
excepción.
Aunque el
único que
verdaderamente
tuvo clase y
duración fue
el sexto. En
los demás,
matices
escondidos.
"El Juli"
no
terminó de
hacerse con
el primero,
cuyo
principal
defecto fue
el
tornillacito
que pegaba
al rematar
los pases.
Le perdió
demasiados
pasos y
estuvo un
punto
acelerado.
Con el
cuarto, más
encajado,
los trazos
del muletazo
con más
firmeza,
aunque en
faena a
menos,
recurriendo
en el
epílogo al
socorrido
circular
invertido.
Algo
parecido le
ocurrió a
Manzanares
en su
primero,
cuyo buen
estilo,
plasmado en
un circular
y un cambio
por delante
de sabrosa
lentitud,
tuvo el
contraste
también de
los recursos
fáciles,
entiéndase
los
invertidos.
Ni un
natural, y
una oreja.
Con el
quinto hubo
un pasaje
bonito, en
el recibo de
capote, y ya
con la
muleta
tampoco
entró en
profundidades.
Y Perera.
El que de
verdad
justificó
todas las
alegrías de
la tarde.
Importante
su primera
faena, y
superior en
la del
final. Muy
firme y
seguro, muy
quieto y en
terrenos muy
comprometidos.
Variado, con
temple y
poderío en
el manejo
del capote,
lo mismo en
los recibos
que en los
quites, por
gaoneras en
uno, por
saltilleras
en otro.
Muleta en
mano,
resolvió con
mucha
suficiencia
y
apabullante
facilidad en
lo
fundamental.
Inagotable
también en
las
improvisaciones.
Y todo
además en un
reducidísimo
espacio.
Cuando
Perera
levantó las
dos orejas
del sexto
quedó claro
por qué no
hubo también
doble trofeo
par "El
Juli" en
el quinto.
La
diferencia
fue notable.
Juan Miguel
Núñez -
EFE
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