El local Francisco
Benito tuvo una
tarde gris. Ninguno
de sus toros se
prestó al
lucimiento, muy
reservones y
parados, pero él por
unas cosas o por
otras tampoco pudo
resolver. En su
primero fue
especialmente bueno
un par a dos manos,
pero faltó redondez.
Y con el cuarto,
toro que se "durmió"
en tablas, expuso
más Benito, pero
todo esfuerzo se
esfumó al matar.
El primer toro de
Cartagena no tuvo ni
movilidad ni
transmisión, un
manso que no dejó al
jinete lucirse
prácticamente en
ningún tercio.
Solamente cabe
destacar la actitud
de Cartagena, que
pese a lo deslucido
de su oponente, le
buscó las vueltas
arriesgando una
barbaridad, sobre
todo con "Manili",
llegándole mucho al
toro y exprimiendo
lo poco que tuvo.
La faena, no
obstante, apenas
trascendió en los
tendidos, y sólo
porque mató a la
primera afloraron
algunos pañuelos, y
aunque la petición
estuvo en el límite,
el presidente le dio
la oreja.
En el quinto, como
ya había hecho en el
anterior, salió Andy
a por la Puerta
Grande. Faena de
efectos especiales,
como bailes y
piruetas con "Pericalvo".
En cuanto a rejoneo
propiamente dicho,
destacó únicamente
en banderillas
cortas, muy de
verdad y exponiendo
mucho. Conectó con
los tendidos y eso
le permitió cortar
otra oreja.
Ventura protagonizó
los mejores momentos
de la tarde con su
primero, en la línea
de toda la corrida,
al que cuajó una
faena en la que
tuvieron que hacerlo
todo él y sus
caballos, a base de
exposición y mucho
valor.
Destacaron
sobremanera los
galopes a dos pistas
con "Orobroi", un
buen tercio de
banderillas con
"Cheque", sobre todo
en un ajustadísimo
par al quiebro, y un
apoteósico epílogo
con "Ginés", con el
que clavó tres
cortar en una sola
rueda. Muy bien
Ventura, que pese al
pinchazo previo al
rejón final paseó
las dos orejas.
El sexto fue
imposible. Muy
distraído y huidizo
de salida, no quiso
saber nada de las
cabalgaduras.
Ventura no anduvo
muy allá en el
primer tercio, con
tres rejones de
castigo mal
colocados, y el
tercero de ellos sin
quebrar.
En banderillas, sin
embargo, se la jugó
de verdad Ventura.
El toro, un
marmolillo, le puso
las cosas difíciles.
Expuso mucho con
"Cali" y "Morante",
y sobre todo con
"Visir" en un par a
dos manos
sorprendiendo al
toro por detrás.
Pero la faena tuvo
también altibajos,
pasadas en falso por
la condición del
toro. Y precisamente
eso, sumado a la
falta de
contundencia con el
rejón de muerte,
hizo que perdiera el
trofeo.
Agencia
EFE