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CRÓNICA DEL FESTEJO |
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El Puerto (Cádiz) - 16 Agosto 2009 - |
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Martelilla, nuevo fracaso ganadero |
De nuevo volvimos a toparnos con ganado imposible de torear. Seis mulos con cuernos , carne y pitones , bruscos y sin transmisión , con aviesas ideas y poco más dentro , sin posibilidades ningunas , bueno si , con posibilidades seguras de meter a cualquiera que se pusiese delante en la enfermería. Ante algo menos de media entrada abría plaza Salvador Vega que se ha topado con un lote casi idéntico, nulo. Sólo a su primero lo pudo recibir de capa con las verónicas y la media, muy soso y con amagos continuos de rajarse, su primer oponente puso continuamente limite a la entrega del diestro y a su quietud. Aseado con los aceros y habilidoso recibió palmas tras aviso. Su segundo renqueaba de los cuartos delanteros doliéndose, muy altón y silleto, fue un toro a construido en contra del torero total, sin capacidad ninguna para humillar y hecho totalmente cuesta arriba. Jesuli de Torrecera no corrió mejor suerte, lo más emocionante las verónicas de recibo sacando hacia afuera el toro, puras de su estilo. Lo quitó por delantales y la revolera, y lo entrego al cielo con su montera y al público. Allí acabo todo, ciertas series iniciales a un toro excesivamente gordo como toda la corrida, su propio peso le imposibilitaba seguir el viaje, y claudicaban sus manos. Muy atacado de kilos, como uno de los males endémicos de la fiesta, un toro gordo es un toro casi inútil para la lidia, la verdadera emoción no esta en los kilos sino en las ideas, y a los de esta tarde les sobraban los dos elementos, malas ideas y kilos. Se rajó clamorosamente y Jesuli saludo desde el tercio. Su segundo muy similar ,otro zambombo que se movía por inercia , una mezcla entre buey y búfalo sin escrúpulos a la hora de pensárselo para arrollar a cualquiera , no merecía ni estar delante de él en plan pelea , no transmitía ni su propio peligro . Recibió un aviso en una lucha para meterle la espada, ya que el toro no le ayudó en nada a la hora de la muerte, ni pasaba a la hora del embroque ni humillaba en ningún momento. Alejandro Morilla se las vio con un primero que de las aviesas intenciones que le sobraban al ejemplar el público llegó a pensar que sufría algún problema de visión. Nada mas lejos de la realidad, el toro parado medía continuamente y sabia por donde colarse para cazar a sus oponentes .Un verdadero regalito ante el cual saludó montera en mano Antonio Ocaña tras tres pares muy meritorios a toro parado , queriendo arrancarle el corbatín con los pitones. Sólo unas tandas sobre el pitón derecho mortales de necesidad pudo enjaretar Morilla.Se la jugó limpiamente a cuerpo casi descubierto ante los arreones del toro. Las manoletinas de infarto casi hacen saltar a los médicos de su burladero por lo arriesgadas. En esta ocasión la presienta Ana Alonso, se echo la mano al corazón y abogó por la sensibilidad taurina afortunadamente, petición de oreja para un torero casi en el dique seco, ante un toro de hule, un corriidón de toros impresionante, a uno de los nuestros, y además sobre todo….el público la pedía mayoritariamente, le concedió con acierto la única oreja de la tarde, ganada a ley. En su segundo, más de lo mismo, un mulo que no entró al capote, distraído y reservón por completo, de nuevo la cuadrilla pasó las de Caín para banderillear a un toro que no seguía a quien le citaba, buena lidia y mucha exposición por parte de todos. Con inmensa rabia no contenida ante la escasa colaboración de sus toros y ante lo imposible de estar delante, se fue a por los aceros, absolutamente decepcionado Morilla, que también no veía la forma de meterle la espada a al semoviente con cuernos. Pitos también despidieron al ultimo en el arrastre como una losa de festejo plomizo para todos.
Olga Pérez |
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