CRÓNICA DEL FESTEJO

 

Madrid  - 19 de Julio 2009 -

Vuelta para Herrero y destalles de González

FICHA DEL FESTEJO

TOROS:

novillos de Javier Molina, desiguales de presentación, muy flojos y de poco juego, a excepción del encastado cuarto y el manejable aunque soso sexto.

ESPADAS:

Javier Herrero: pinchazo y estocada (ovación tras un aviso); y dos pinchazos y estocada casi entera (aviso y vuelta al ruedo tras fuerte petición de oreja).

Ignacio González: tres pinchazos y el novillo se echa (silencio tras un aviso); y pinchazo, estocada y cinco descabellos (silencio tras un aviso).

José María Arenas: pinchazo y estocada (ovación tras un aviso); y estocada (ovación).

INCIDENCIAS

Una vuelta al ruedo a cargo de Javier Herrero fue lo más destacable del festejo celebrado ayer en Las Ventas, una función deslucida por culpa del poco juego de los novillos, y en la que Ignacio González dejó detalles de buen toreo, aunque sin espada
 

 Video resumen del festejo de Las-ventas.com

 

 

 

 


En el cuarto, sin embargo, vino lo mejor de la tarde. El novillo, encastado y con emoción, sirvió mucho; y tras un comienzo de faena un tanto deslavazado por el lado derecho, con desarme y voltereta incluida, lo bordó al natural, enganchando muy adelante al novillo, corriendo bien la mano, y, sobre todo, rematando los muletazos por abajo. Emocionante final de trasteo, con el público volcado con él. Lástima de los dos pinchazos previos a la estocada final, pues de haber matado a la primera hubiera cortado una oreja, pero todo quedó en una merecida vuelta al ruedo.

NOVILLERO CORDOBES Ignacio González dejó buena carta de presentación en Las Ventas aún después de los dos silencios que recibió. Tiene buenas maneras este torero cordobés. Se queda muy quieto y tiene las ideas muy claras. Pero ayer no le acompañó la suerte con su lote. Su primero no tuvo clase alguna, quedándose corto, echando las manos por delante y calamocheando constantemente. González solventó la papeleta con buena técnica y colocación, mostrándose por encima de su oponente. Igual frente al quinto, con el que se gustó toreando de capote, y ya en la muleta, volvió a derrochar firmeza y valor para salir airoso del paso. Otra cosa es la espada, desacertado toda la tarde, algo que deberá pulir.

José María Arenas puso muchas ganas. Banderilleó con espectacularidad y poco acierto a sus dos novillos, y si bien, con su primero, un manso pregonado, solo se puso por el pitón derecho haciendo los cites fuera cacho, con el sexto, un animal manejable y soso, realizó una faena sin historia.

 

 

EFE


 

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