CRÓNICA DEL FESTEJO

 

Santader - 3ª de feria -  20 de Julio 2009  -

Petardo ganadero

FICHA DEL FESTEJO

TOROS:

Se lidiaron toros de Fuente Ymbro, aceptablemente presentados, mansos y "rajados", de nulo juego. Sólo "se dejó" algo más el segundo, aunque fue más por la buena técnica del torero.


 
ESPADAS:

Luis Francisco Esplá: tres pinchazos y bajonazo (palmas); y media estocada y dos descabellos (palmas).

Miguel Ángel Perera: pinchazo y estocada (ovación tras petición insuficiente); y estocada (ovación).

Alejandro Talavante: pinchazo, estocada y cuatro descabellos (silencio tras un aviso); y pinchazo hondo, otros dos pinchazos más y estocada caída (silencio tras un aviso).

INCIDENCIAS:

La plaza se llenó en tarde soleada al comienzo de festejo y con agua en los tres últimos toros. Los diestros Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante cumplieron sendas y firmes actuaciones en la corrida celebrada hoy en Santander, aunque los dos sin premio por culpa de los aceros, en una mansada de Fuente Ymbro, imposible para hacer el torero, con la que se estrelló también Luis Francisco Esplá.

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Esplá, que recibió un homenaje de la afición santanderina antes de comenzar el festejo al ser su última tarde en la plaza de Cuatro Caminos, se encontró en primer lugar con un toro de muy poco fondo, y sólo pudo mostrar voluntad en un variado y lucido toreo de capote, posterior tercio de banderillas, que cumplió con habilidad, y una faena de muleta en la que hubo muletazos sueltos, pero sin unidad.

El cuarto anduvo también falto de fuerzas y de casta, toro con el que Esplá no se dio demasiada coba y abrevió.

El primero de Perera manseó mucho de salida. Un animal incierto, que recortada por los dos pitones, sin humillar lo suficiente y "midiendo" constantemente, pero al que el torero al final hizo embestir por el pitón derecho, inventándose una meritoria faena de mucha firmeza y extraordinaria técnica.

Muy preciso a la hora de dar "los toques" para alargar las embestidas, dejándole siempre al toro la muleta en la cara para ligar el siguiente pase. Y valiente de verdad, pues la quietud fue otra de sus armas. Al natural no quiso el animal, y a vueltas a derechas volvió a la carga Perera con dos tandas en redondo de mucha enjundia. Pero perdió el trofeo al cruzarse un pinchazo antes de la estocada final.

El quinto no le dio ninguna opción. Toro manso en mayúsculas, que salía suelto de cada muletazo, rematándolos además con la cara por las nubes. Perera, sin embargo, le buscó las vueltas, de nuevo en la distancia corta. A base de tesón consiguió algún muletazo suelto de buen aire, pero el conjunto no tuvo redondez. La ovación que recibió, premio al esfuerzo.

Talavante estuvo muy comprometido con su primero, un toro "rajado" a las primeras de cambio, buscando la querencia desde el primer muletazo. Talavante, no obstante, apostó por él toreándole al hilo de las tablas, con templados muletazos por el lado derecho, y, sobre todo, muy ajustados. Emocionante faena, aunque echada a perder por el mal uso de los aceros.

El sexto fue también toro imposible, al igual que el anterior de Talavante, negado desde el principio. Trasteo anodino, que apenas tuvo trascendencia, con poco gente ya en los tendidos debido a la lluvia que caía desde el tercer toro.

 

 

 

 

Agencia EFE

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