CRÓNICA DEL FESTEJO

 

Santander - 7ª de feria -  24 de Julio 2009  -

"Cebadas" de todo tipo

FICHA DEL FESTEJO

TOROS:

Se lidiaron toros de Cebada Gago, bien presentados, bravos en el caballo y de juego variado. Al conjunto le faltó fondo, fallando casi todos los toros en los finales, sin embargo, a los seis se les pegó fuerte en el caballo. El mejor, el bravo segundo; también "sirvió" por su nobleza el cuarto; justo de fuerzas el primero; el tercero se paró pronto; y quinto y sexto, los más complicados, aunque éste último "se dejó" algo más por el pitón izquierdo

 ESPADAS:

Juan José Padilla: estocada (palmas); y pinchazo y estocada (una oreja).

Javier Valverde: pinchazo y estocada contraria (silencio); y pinchazo y otro hondo (silencio).

Luis Bolívar: estocada caída (palmas); y estocada caída (palmas en la despedida).

.INCIDENCIAS: .

El diestro Juan José Padilla cortó la única oreja del festejo celebrado hoy en Santander, una corrida de toros de Cebada Gago en la que hubo toros de todo tipo, y de la que se fueron de vacío tanto Javier Valverde como el colombiano Luis Bolívar. La plaza rozó el lleno.

Juan José Padilla

 

 

 

Padilla tuvo un primer toro con pocas fuerzas, con el que anduvo vibrante en banderillas, pero apenas pudo hacer nada en la muleta.

Con el animal cada vez más mermado, hubo algún muletazo suelto, pero sin redondez.

Cortó una oreja del cuarto, toro noblote, que "se dejó" en la muleta, y al que Padilla cuajó una faena demasiado encimista, que, no obstante, conectó rápido con los tendidos. Hubo pasajes vibrantes por ambos pitones, incluso toreando de rodillas, pero al trasteo le faltó mayor unidad, profundidad, y sobre todo haber matado a la primera.

Valverde no acabó de verlo claro en su primero, toro bravo en el caballo, que se vino arriba en los primeros compases del trasteo de muleta por el lado derecho. Puso garra y valor el hombre, pero faltó claridad de ideas, y, sobre todo, acople.

El quinto fue de los más complicado del envío, reservón y quedándose corto. Valverde lo brindó al público, pero la labor, cimentada de nuevo en la voluntad, no tuvo trascendencia. El toro renunció a cualquier pelea, y Valverde tampoco resolvió lo suficiente.

El primero de Bolívar tuvo buen tranco en el prólogo de la faena de muleta. Apostó el torero en la larga distancia y allí el toro respondió por el pitón derecho, arrancándose con alegría y tomando la muleta con buen son. Dos series por ese lado muy bien hilvanadas y ejecutadas. Pero hasta ahí. El toro se paró en ese momento y la faena, a menos hasta diluirse por completo.

El que cerró plaza no le brindó muchas opciones a Bolívar, sobre todo por el lado derecho, por donde se defendió, sin llegar a pasar, y el torero no pudo hacer nada. Se movió con más ritmo el toro por el pitón izquierdo, sin embargo, el colombiano no acabó de entenderlo

 

 

 

 

 

Agencia EFE

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