|
Orden |
Ganadería |
Número |
Guarismo |
Nac. |
Nombre |
Capa |
Peso |
Matadores |
|
1 |
Salvador Domecq |
5 |
5 |
12/04 |
Saciado |
Castaño |
541 |
David Mora |
|
2 |
Salvador Domecq |
36 |
4 |
11/03 |
Muelón |
Castaño |
522 |
Miguel Abellán |
|
3 |
Salvador Domecq |
75 |
5 |
11/04 |
Gabacho |
Negro bragado |
553 |
"El Capea" |
|
4 |
Salvador Domecq |
45 |
5 |
12/04 |
Escorado |
Negro mulato bragado |
585 |
Miguel Abellán |
|
5 |
Salvador Domecq |
20 |
5 |
8/04 |
Vellutero |
Negro |
592 |
"El Capea" |
|
6 |
Salvador Domecq |
30 |
5 |
8/04 |
Cantaor |
Negro bragado axiblanco |
597 |
David Mora |
|
Sob. |
Fernando Peña |
138 |
5 |
2/05 |
Catasol |
Negro |
526 |
|
|
Sob. |
Fernando Peña |
14 |
5 |
1/05 |
Altoscielos |
Negro bragado |
560 |
|
ENCASTE JUAN PEDRO DOMECQ DÍEZ
El fundador de
esta estirpe de ganaderos, Juan
Pedro Domecq y Núñez de
Villavicencio, compró a principios
de 1930 la ganadería del Duque de
Veragua a Manuel Martín Alonso quien
se había hecho con el hierro ducal
dos años antes. Domecq y Núñez de
Villavicencio debutó con una
novillada en 1931 en la plaza de
Cádiz. La primera ocasión que lidia
en Las Ventas fue precisamente en la
corrida de inauguración.
Pero la historia
de este encaste circula por buen
camino desde el principio, Juan
Pedro hace caso de las
recomendaciones que Ramón Mora
Figueroa le dio con buen tino, por
lo que adquirió al Conde de la Corte
cuatro sementales: Llorón,
Carabello, Chucero
y Bodeguero y dos puntas de
vacas entre 1930 y 1931.
Tras el
fallecimiento en 1937 de Juan Pedro
Domecq se encarga de la ganadería su
hijo, Juan Pedro Domecq y Díez.
Tanto sus compañeros ganaderos como
analistas y toreros han declarado
que creó un encaste propio,
depurando y mejorando el concepto
bravura. Dio paso a una nueva
definición de bravura, desde que
sale el toro de toriles hasta que
muere, lo que él denominó “bravura
integral”.
Los toros de este
encaste suelen ser bajos de agujas,
finos de piel y de proporciones
armoniosas. Las encornaduras son
buenas, tienen un desarrollo medio,
pudiendo crecer en forma de gancho o
gatillo (engatillados). El cuello es
largo y descolgado, el morrillo bien
desarrollado y la papada no es muy
desarrollada. Los pelos
predominantes son negros, colorados,
castaños, tostados; los jaboneros y
ensabanados aparecen por la
influencia de la casta Vazqueña,
algo que en el último lustro podemos
ver con más asiduidad. Entre las
particularidades complementarias
está el listón, chorreado, jirón,
salpicado, burraco, gargantillo, ojo
de perdiz, bociblanco y albardado,
entre otros.
En cuanto al
comportamiento, este encaste
conserva la cualidad ir a más. Se
arranca pronto y lo hace galopando
con alegría y fijeza en los trastos
de torear. Dado que el legado de
Juan Pedro Domecq y Díez terminó en
1975, algunos de los ganaderos que
le compraron ganado han conseguido
desarrollar un tipo de toro con
características físicas y de
comportamiento diferentes según la
personalidad de cada criador.