Informado está en este portal que el veto impuesto
por la empresa de la Real Maestranza
a Sevilla Taurina no se ha
ceñido sólo a la Feria de Abril, sino que se
extenderá a toda la temporada, incluyendo hasta las
novilladas sin picadores; menos mal que ya no hay en
este coso 'El bombero torero', sino también
me vetaba... Y digo me vetaba (o vetaban: ya saben,
los empresarios-cuñados Canorea-Valencia)
porque soy consciente que es algo más personal que
al soporte de la información. En ese sentido, los
lectores deben conocer algunas de mis reflexiones de
por qué no voy a los toros 'pagando'.
Mirando haca atrás estos tres años de
Sevilla Taurina no veo nada de
lo que me tenga que arrepentir ni expiar mi alma en
relación la empresa Pagés.
He informado con libertad, la libertad que te ofrece
trabajar en tu propio soporte informativo, sin más
jefes que el respeto mutuo que nos profesamos los
componentes de este portal para que, cada uno,
ejerza su labor de la forma más libre y profesional
posible. Por otra parte, no veo motivo alguno por el
que no se me trata del mismo modo que al resto de
compañeros; cada uno ejerce de forma profesional y
atendiendo a su ética su labor informativa. En
Sevilla nos conocemos todos desde hace mucho tiempo;
de ahí que no creo que la empresa Pagés ponga en
duda mi profesionalidad, y por eso no acepto esa
marginación a la misma.
Evidentemente comprar la entrada de una
novillada dominical está al alcance casi de
cualquiera, pero mi independencia vale mucho más que
los 15 euros de una entrada para el festejo de esta
tarde. Mi independencia no está, además, en venta.
Otra razón para no asistir es que siempre he
entendido que uno trabaja para ganar dinero; no se
trata de 'pagar por trabajar'. De este modo, yo voy
a los toros como profesional de la información para
realizar un trabajo remunerado, y por tanto no al
contrario: pagar por trabajar. Cuando quiera ver
toros por puro ocio, como otro
cualquier aficionado, pasaré por taquilla en la
plaza que sea.
En definitiva: no se trata de volver a la
Maestranza de cualquier forma. La empresa
explotadora del negocio de la plaza no quiere que
vea lo que allí acontece y pone todas las trabas que
están a su alcance. Por algo será. De todos modos la
información de Sevilla no faltará en este portal. Y
regresar, regresaré a la Maestranza. Como decía el
cada vez más recordado Diodoro Canorea,
"la plaza está ahí y no se la va a llevar nadie";
pues eso, la plaza va a seguir estando ahí. Y
Canorea y Valencia me llevan unos años de ventaja en
el DNI...