|
|
|
CRÓNICA DEL FESTEJO |
|
Medellín (Colombia) 13 Febrero 2010 - |
Dos orejas para Castella y una para Ponce en penúltima corrida de Medellín |
Enrique Ponce fiel a su incuestionable maestría terminó entre un torrente de flores que caían desde los tendidos tras su faena al exigente cuarto.
En el primero había toreado con suavidad, sin un enganchón y fácil a la verónica. De muleta, Ponce lo pasó sin molestarlo ante la tendencia del animal de llevar la cara alta, sin emplearse en ningún momento. Por la izquierda el toro no tuvo recorrido lo que sumado a su incertidumbre, impidió faena de mano baja y sometimiento. Fue en su segundo, que se metía por dentro por el lado derecho, al que metió en la muleta de a pocos, enfadado ante un grito molesto de uno del tendido. Entonces, cogió la izquierda y fueron tres series con cadencia que sorprendieron, tersas, y con ello originó una lluvia de flores que perfumó aún más La Macarena de Medellín. Sebastián Castella tuvo una gran tarde, y encantó de nuevo en Medellín. Al primero lo toreó por alto de muleta, en los medios y sin probaturas extras. Se acomodó en las primeras series por el derecho pero el toro no tuvo continuidad. La izquierda no fue su pitón y no tuvo recorrido, lo que no le permitió al francés engarzar los muletazos, teniendo que perderle pasos que deshilvanaron el conjunto. Al quinto, Castella le cuajó una gran faena. El toro fue agradecido dentro de su matiz de casta y profundidad, de seriedad y humillada entrega. El repertorio de Castella pareció ampliarse, transmitía el animal y fluyó entonces el toreo en toda su grandeza con muletazos de quietud, limpios, con toques suaves, lección que enardeció la grada. El colombiano Cristóbal Pardo sin convencerse ni confiarse encaró la lidia del primero sin que trascendiera su labor. Al último lo recibió con una larga de rodillas y le hizo un quite por navarras, se desbujó luego ante un ejemplar que gazapeaba y se venía despacio. No supo aguantarlo, ni encontrarle la distancia pasando incluso apuros luego para matarlo
EFE. Baldomero Cáceres Vegas
|
Laplazareal.net © casemo