Hermoso fue un ciclón. A sus manos fue a parar también el lote más propicio de la corrida, con el que no escatimó ni un ápice para firmar dos faenas redondas y rotundas de principio a fin.
Con su primero brilló sobremanera con los galopes y banderillas montando a "Chenel", uno de sus caballos estrella con el que hizo las delicias del respetable, y también con un final muy sincero y apoteósico con "Ícaro" con las cortas y otros adornos. Mató a la primera, y dos orejas para él.
Con el quinto, idéntica dimensión del jinete aunque con distintos equinos. Aquí el mejor con diferencia fue "Silveti", pero Hermoso volvió a estar muy bien en todos los tercios, desde los galopes, toreo a dos pistas, banderillas, que clavó variado y certero, y un final muy a modo. También acertó a la primera en la suerte suprema, y otros dos apéndices.
Bohórquez cumplió una actuación más que notable bajo los parámetros de la sobriedad y el clasicismo que define su rejoneo. Ni una concesión de cara a la galería, el jinete jerezano toreó con pureza a sus dos oponentes, sin embargo, fallando con el rejón de muerte en sendas faenas.
"El Cartagenero" cumplió el expediente. A su primero le instrumentó una faena vibrante y muy variada, que no tuvo oportuna rúbrica con los aceros. Y en el que cerró plaza volvió a mostrarse a un buen nivel, sobre todo con su caballo "Manolete". Paseó una oreja, perdiendo la otra por el fallo con el descabello