CRÓNICA DEL FESTEJO

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

Cuenca 21 agosto 2010 -

Jiménez y Tendero salen a hombros en Cuenca

FICHA DEL FESTEJO

Cuatro toros de Torreherberos y dos -primero y segundo- de Torrehandilla, bien presentados a excepción del anovillado y terciado primero, nobles y manejables en líneas generales. El manso y complicado segundo, el único que desentonó.

César Jiménez: estocada (oreja); y estocada (oreja).

Leandro Marcos: estocada caída (ovación); y pinchazo y estocada baja (gran ovación).

Miguel Tendero: cuatro pinchazos y estocada (ovación); y estocada habilidosa (dos orejas).

En cuadrillas, impecable lidia de Gimeno Mora al sexto.

Antes de comenzar el festejo se leyó un manifiesto a favor de la fiesta de los toros.

La plaza tuvo más de tres cuartos en tarde calurosa.

 

 

Los diestros César Jiménez y Miguel Tendero cortaron dos orejas cada uno y salieron a hombros en el primero festejo de la feria de San Julián, celebrado en Cuenca, una función en la que "Leandro" hizo lo mejor, aunque sin rúbrica oportuna con los aceros.

LEANDRO, PRESTANCIA SIN ESPADA

Jiménez anduvo muy estético pero sin profundizar con el anovillado primero. La movilidad del toro le posibilitó enjaretar dos series por el lado derecho. Y la efectividad al matar le valió una oreja.

Con el cuarto más de lo mismo. Otro toro con nobleza al que Jiménez cuajó una bonita faena, con muletazos templados y parsimoniosos, pero de nuevo despegadito y sin hondura en la interpretación. Volvió a matar a la primera, y paseó otra oreja.

Lo mejor de tarde llevó el sello de Leandro en el quinto, al que instrumentó una faena de mucho aroma y elegancia sobre todo con la mano derecha. Muletazos de notable lentitud y empaque, cargando mucho la suerte. Importante labor de Leandro, que al final quedó sólo en una gran ovación por culpa de la espada.

Antes, con el segundo, primero de su lote, se topó con el único lunar del envío. Toro manso y complicado con el que Leandro puso ganas pero sin que la faena llegara a tomar vuelo.

Tendero no acabó de centrarse con su primero, toro que se movió con buen son en la muleta, y al que cuajó una faena voluntariosa aunque un punto embarullada, haciendo el toreo algo rapidito y sin llegar a acoplarse del todo.

Con el sexto anduvo más pausado Tendero, que esta vez sí encontró las teclas precisas para sacar partido de las buenas embestidas del animal. Faena con ritmo y a más, con notables pasajes sobre ambas manos. Mató habilidoso y le premiaron con las dos orejas. EFE


 

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