Morante de la Puebla, silencio y dos orejas.
El Juli, dos orejas y rabo y oreja.
El Cid, dos orejas y oreja
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CRÓNICA DEL FESTEJO |
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Dax (Francia) 12 septiembre 2010 - |
| Morante, El Juli y El Cid triunfan en Dax |
Dax
ha
sido
escenario
de
una
histórica
tarde
de
toros
y
toreros.
Más
allá
de
los
muchos
trofeos
y
las
vueltas
al
ruedo
a
dos
toros
de
Victoriano
del
Río
el
público
francés
ha
vibrado.
Lo
hizo
con
la
colosal
exhibición
de
El
Juli,
la
honda
singularidad
de
Morante
con
el
peor
lote
y
con
la
zurda
de
El
Cid,
al
nivel
de
sus
años
dorados.
El Juli cuajó otro hito en su temporada cortando un rabo al segundo toro de Victoriano del Río en Dax. La corrida, que empezó mal y obligó a abreviar a Morante de la Puebla por culpa de un toro muy deslucido de la vacada madrileña, explotó en el segundo, un gran toro según Burladero.com. El madrileño ha firmado con ese animal una de las grandes obras de su temporada, y de la temporada, cuajando al enclasado astado en todos los tercios. Con el capote y con la muleta. Remató de una estocada a la altura que hizo estallar la plaza y la petición para el torero y para el toro, al que se le dio con justicia la vuelta al ruedo en el arrastre. Pero no quedó ahí la cosa y el tercer toro fue extraordinario también aunando raza, profundidad y clase. El toro, premiado igualmente con la vuelta al ruedo en el arrastre, sacó lo mejor de El Cid, venido arriba, que le cortó las dos orejas después de una faena de nivel. Grande Manuel Jesús con la mano izquierda, reverdeció laureles por ese pitón. La estocada abrochó una faena muy notable. Lanzada como iba la tarde, histórica en su primera parte, salió Morante de la Puebla con el cuarto. El toro bajó la nota de los dos anteriores, no rompió en ningún momento, pero el torero sevillano firmó el toreo más singular y personal de la tarde. Apostó por el animal y, sin compactar una faena redonda, cuajó sensacionales muletazos por ambas manos así como remates y apuntes marca de la casa. Se apuntó Morante otras dos orejas. El quinto fue otro toro bueno, fijo y noble. El Juli no falló con el capote y la muleta pero sí con la espada. Después de realizar una faena completa, bien estructurada y resuelta, no acertó a la hora de matar. El sexto de El Cid tuvo nobleza pero no duró. El sevillano toreó con corrección mientras pudo, pero el toro terminó rajado. La estocada, sí fue buena. Cope.
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