Toros de Juan Pedro Domecq, justos de presencia, nobles aunque bajos de raza y de juego desigual. Los mejores, tercero y sexto.
Raúl Gracia "El Tato", ovación y vuelta.
Enrique Ponce, oreja y silencio.
Miguel Ángel Perera, oreja con petición de la segunda y dos orejas.
La plaza rozó el lleno en tarde calurosa.
