La plaza se llenó en tarde calurosa con un festejo mixto que se abría con el rejoneador Pablo Hermoso, que en primer lugar se encontró con un toro de Fermín Bohorquez, colaborador y con el que pudo lucir en banderilla al quiebro con Chenel.Muy valiente con Ícaro perdió la opción de triunfo con el rejón de muerte.
Más deslucido fue su segundo, muy parado y rajado, por lo que se tuvo que ir a clavar a tablas con Caviar, y nuevamente estuvo 'fallón' con los aceros.
También descastado fue el primero del lote de Sebastián Castella.
El de Gavira llegó muy parado a la muleta y no le dio posibilidades, aunque su segundo se movió más, pero sin clase.
Sí acortó distancias en la recta final del trasteo, y como sucediera en el anterior, no estuvo acertado para matar.
El que estuvo más cerca del triunfo fue Miguel Ánge Perera que también perdió la opción de pasear algún trofeo en su primero por su mal uso de los aceros.
Ante un astado de gran nobleza desarrolló una faena muy templada por ambos pitones y terminada en las cercanías.
Tampoco le dejó el sexto, muy parado, y ante el que no pudo vivir momentos brillantes