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CRÓNICA DEL FESTEJO |
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Olivenza (Badajoz) 7 Marzo 2010 - (matina) |
Primero, un doméstico toro gacho y capacho y una faena maratoniana de Ponce sin mayor relieve pero castigada con dos avisos. Luego, un toro brochito, chorreado en verdugo que llevaba pellas de barro en morros, sienes, lomos, panza, pechos y hasta las cerdas de la penca, como si se hubiera revolcado en un fangal. La estampa viva de este invierno tan lluvioso de Extremadura. La finca de Zalduendo se encuentra en Moheda, provincia de Cáceres.
Derrengadito de cuartos traseros, mugidor, las fuerzas justas, pero bueno el son de ese embadurnado toro para venirse dulcemente y repetir. Tras una buena tanda con la izquierda en los medios, Talavante acortó distancias y optó por los circulares en la suerte natural y contraria cosidos en una sola circunferencia o dos, que son moda y se celebran como insuperable alarde. Tranquilo, Talavante pareció muy dueño. Mató de bajonazo. El tercero salió husmeando por encima de las tablas, se vino cruzado al capote de Cayetano hasta tres veces y casi se lo lleva por delante, las cuadrillas hicieron gestos de que el toro no veía y asomó el pañuelo verde. El sobrero, de más volumen pero ni más cara que el resto de la corrida, se afligió tras sorda pelea en una vara de las de zurcir el peto y proclamarse contra el estribo. Se dolió en banderillas. Parecía que no. Sacó, sin embargo, en la muleta ritmo bueno de toro más que manejable. Le encontró Cayetano enseguida el aire, el sitio, el cómo y la distancia y lo toreó con regusto, compás, asiento y clásico acento. Nada más clásico que el natural ligado con el de pecho, por ejemplo. Y eso hubo. Y cambios de mano, los de la firma, los cambiados por alto lanzando suavemente al toro, los pases del desdén marcados con el mismo compás del toreo básico. Empaque natural en las salidas del toro y en las entradas también. Blandida la muleta como si fuera alada. La faena, con su propio hilván, se pasó de tiempo, el toro se quería sin disimulo ir a tablas y Cayetano tomó una decisión que pareció una aventura: sacarse el toro a los medios, cuadrarlo en ellos y atacar allí mismo. Una estocada al salto que fue mortal. Muy bonito el trabajo calmado y suelto de Cayetano. Colpisa - Barquerito |
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