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CRÓNICA DEL FESTEJO |
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Valencia 13 Marzo 2.010 - 2ª feria. |
Bautista y Macías, herido al igual que Tendero, cortan oreja en Valencia |
"DE la Gloria al hule! A Bautista le tocó un primer toro bravo y con clase, sobre todo por el pitón derecho, al que cuajó una faena intermitente, en la que le intercaló muletazos de impecable trazo con otros tropezados. El toro tuvo la virtud de la fijeza, el ritmo al embestir y el ir siempre humillado. Toro importante, sin embargo, a Bautista le costó acoplarse, a veces un poco despegado, otras acelerado. Toros como este, y más en una plaza como Valencia, hay que aprovecharlos. Y a Bautista, sin estar mal, le faltó creérselo, aunque en su haber hay que destacar un par de series a derechas de buen aire y, sobre todo, una gran estocada. Hubo petición de trofeo, pero todo quedó en una vuelta al ruedo. El cuarto fue toro también muy toreable. Bautista estuvo correcto, pero sin llegar a "romper" del todo. Apertura doblándose por bajo, algún derechazo de buena factura, mejor al natural, donde consiguió el francés momentos de cierta importancia. Y con la espada, otra vez un cañón, salvoconducto para conseguir la oreja. Macías, que hacía su presentación en ruedos españoles, dejó buenas sensaciones en su primero. Frescura, variedad, quietud y temple fueron las señas de identidad del trasteo ante un toro que también se movió pero defendiéndose. Puso empeño el mexicano, que tras iniciar su labor con dos pendulazos, dejó varios naturales a cámara lenta, sin embargo a la faena, de largo metraje, le faltó redondez. Con el quinto volvió Macías a salir con la misma disposición. El toro se desplazó también, pero no tuvo la misma calidad de sus hermanos, no obstante, suficiente para que el mexicano dejara una vez más patente su estilo de quietud y valor. Comenzó la labor de rodillas en el centro del ruedo, para enjaretar a continuación varios pases templados a derechas de mano baja y pasándose al toro muy cerca. Faena vibrante, rubricada con ajustadas bernardinas. Se tiró como un cañón a matar, saliendo prendido y aunque tardó en doblar el animal cortó una oreja. Pasó por su propio pie a la enfermería. Miguel Tendero cuajó una gran faena al tercero, toro de dulce, noble y con fijeza, un punto mansurrón pero embistiendo al ralentí, perfecto para que el torero le pegara los mejores muletazos de la tarde, largos y con ritmo, despaciosos y profundos, de exquisito trazo. Faena también muy medida, siempre a la velocidad que demandaba el toro, dándole los tiempos y desahogos precisos para que la labor fuera siempre a más. Toreo del bueno por los dos pitones, pero, una vez más, cuando mejor estaba el torero, se le cruzó la espada, malogrando un más que seguro triunfo. Con el sexto llegó lo peor. Un descuido en la apertura de faena hizo que el toro volteara a Tendero, pisándole el tobillo izquierdo, y corneándole en la zona lumbar, impidiéndole continuar la lidia. Bautista se hizo cargo del astado, al que lidió de forma correcta.
EFE
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