CRÓNICA DEL FESTEJO

Gijón 11 agosto 2010


Faenón de Luque, de dos orejas, a un toro de vuelta al ruedo en Gijón
 

FICHA DEL FESTEJO

Toros de El Conde de Mayalde, bien presentados, nobles y de buen juego en conjunto. El mejor, el tercero, premiado con la vuelta al ruedo. El primero fue aplaudido.

Manuel Jesús "El Cid": pinchazo, otro hondo y tres descabellos (ovación); y pinchazo, media y cuatro descabellos (ovación).

Alejandro Talavante: pinchazo, estocada casi entera y trasera (silencio) y estocada contraria y dos descabellos (silencio).

Daniel Luque: estocada (dos orejas); y estocada casi entera, caída y trasera, y seis descabellos (palmas).

La plaza tuvo tres cuartos de entrada en tarde entoldada.

 

El diestro Daniel Luque cosechó un importante triunfo hoy en Gijón al cortarle las dos orejas a un gran toro de vuelta al ruedo de la ganadería del Conde de Mayalde.

"LUQUETAZO"

Luque fue un torbellino en su primero, faena frente a un toro de extraordinaria bravura, clase y movilidad, que permitió al sevillano estar a placer con él. Toreo templado y profundo, de notable empaque en lo fundamental sobre ambas manos, y de especial aroma en los detalles y remates de series. Todo muy compacto y rotundo.

Rubricó su labor de una gran estocada y a sus manos fueron a parar las dos orejas de un toro premiado con la vuelta al ruedo.

Al sexto también lo exprimió de principio a fin. Muletazos largos y muy sentidos por los dos pitones de un toro que no cesó de tomar la muleta. Un final muy a modo con sus consabidos circulares y cambios de mano por detrás provocaron el clamor en los tendidos.

Pero esta vez todo se diluyó por culpa del descabello.

"El Cid" no tuvo su tarde con la espada a pesar de cumplir una firme actuación en conjunto. A su primero lo toreó con largura y serenidad sobre todo al natural, por donde surgieron muletazos de muy buen trazo.

Con el cuarto se mostró también a buena altura en otra faena de muletazos limpios y ligados por los dos pitones, pero que nuevamente malogró con la espada.

Talavante tuvo un primer toro bonancible con el que no acabó de centrarse, además de fallar con los aceros.

El quinto fue el toro menos potable del envío. Más áspero y con menos ritmo. Pero Talavante tampoco fue capaz de remontar la tarde, y aquello transcurrió sin pena ni gloria. EFE

 

 

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