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He
presidido tres corridas de toros en la Plaza de Jerez y pese
a las reprobaciones de parte del público en cuanto a la
concesión de trofeos he de decir que me siento satisfecho de
mi paso por la Presidencia de la referida Plaza.
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En
el aspecto ganadero podemos valorar la presentación del
ganado de manera satisfactoria atendiendo en primer lugar a
una tradición de esta empresa, de toros bien presentados
para la Feria y a la magnífica labor realizada por el veedor
de la misma Manolo Morales "El Rabia".
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En cuanto al análisis de El Puerto de Santa
María, habría que calificarle con un notable y no es
cuestión de vanidad, si no fuera por el
tremendo error cometido en cuanto a la presentación de
la corrida de Zalduendo lidiada el
último día del abono, y muy concretamente con el lidiado en
segundo lugar. El público se enfadó con
su presencia y mucho más este Presidente, así como los que
me acompañaban en el palco, que no
entendíamos como aquella "cabra" se nos
había colado.
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Muchos aficionados nos reclaman
que tengamos cierta consideración con las novilladas sin
picadores, y el criterio tanto de Ana Alonso como de Clara
Montaño y el mío, es el mismo, no engañar a los novilleros y
ser muy condescendientes en cuanto a la duración de la faena
y especialmente a la suerte suprema, |
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Rafael Setelo - Foto:
Archivo |
Al
realizar un análisis sobre la temporada taurina - 2007 en mi
doble condición de Presidente de la Plaza de Toros de Jerez
y El Puerto de Santa María, la reflexión no puede ser en
modo alguno coincidente por varias razones: En primer lugar,
la Feria de Jerez se despacha en una semana, en segundo
lugar, la valoración en cuanto a la presentación
del toro es
totalmente diferente, en tercer lugar, la predisposición del
público en relación a
lo que se observa también tiene matices
importantes, y por último, la temporada de El Puerto
conlleva dos
meses, todos los fines de semana, con festejos de lo mas
variado y con eco en
todo el orbe taurino.
Jerez
de la Frontera.
No
quiero dejar de pasar esta oportunidad para expresar
públicamente la sorpresa y la incertidumbre que me causó
este nuevo nombramiento por lo que supone de responsabilidad
la aplicación del reglamento en todo lo que acontece en el
ruedo de la calle Circo (muy probablemente influenciado por
la cercanía de la Feria y por lo buenos caldos que en ella
se degustan).
Acierto total que me sirvió de acicate fue el nombramiento
de Clara Montaño, que se subió al palco por pura afición y
lo hizo en la misma sintonía de la que creo sinceramente
debe de servir como principio de arranque para que la Plaza
de Jerez tenga la categoría y solera que todos reconocen.
He
presidido tres corridas de toros en la Plaza de Jerez y pese
a las reprobaciones de parte del público en cuanto a la
concesión de trofeos he de decir que me siento satisfecho de
mi paso por la Presidencia de la referida Plaza.
En
cuanto a la presentación del ganado, me correspondió las
corridas de Torrestrella,
Juan
Pedro y Núñez del Cuvillo, dando un peso medio las tres de
505 kilos y teniendo la suerte de no haberse producido
ningún incidente. Ha de destacarse el muy buen sexto toro de
Juan Pedro Domecq lidiado por Cayetano, y que realizó el
toreo de la manera más armoniosa y plástica posible,
consiguiendo el delirio de los espectadores y solicitando
para la faena los máximos trofeos. Se ha de destacar también
los cuatro primeros toros de Núñez del Cuvillo,
sobresaliendo el segundo por su manera de galopar y
embestir, y si bien hizo un pequeño ademán de marcharse al
final de la faena, resultó excelente por lo que se le
concedió la vuelta al ruedo.
Esa
misma tarde alternó con su hermano Francisco Rivera que
cortó una oreja, así como con Juan José Padilla que obtuvo
el mismo trofeo. En esta corrida, asumo plenamente el error
de sacar el pañuelo con excesiva rapidez al tercer toro de
la tarde al objeto de evitar la reprobación del público por
la no concesión de una oreja a
Fran que creo en
justicia no se merecía. Es muy frecuente que la petición sea
minoritaria y que a medida que transcurre el tiempo se sumen
peticionarios con gritos y aspavientos, hasta convertirse en
un clamor la petición una vez que el toro vaya camino del
desolladero. Siempre actuaré de manera reglamentista,
primera oreja a petición mayoritaria del público y segunda
por el conjunto de una gran faena.
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Juan José Padilla -
11 mayo - Foto: Matito |
En
total otorgué once orejas que se reparten de la siguiente
manera a las ya enumeradas: Finito y el Juli una, Morante
dos y el Fandi tres, quedándome la duda si esta última del
Fandi era merecedora de la segunda, si bien tuve en cuenta
que ya tenía la puerta grande asegurada y que el público
estaba enloquecido con la actuación del granadino.
En el
aspecto ganadero podemos valorar la presentación del ganado
de manera satisfactoria atendiendo en primer lugar a una
tradición de esta empresa, de toros bien presentados para la
Feria y a la magnífica labor realizada por el veedor de la
misma Manolo Morales "El Rabia".
El
Puerto de Santa María.
En
cuanto al análisis de El Puerto de Santa María, habría que
calificarle con un notable y no es
cuestión de vanidad, si no fuera por el
tremendo error cometido en cuanto a la presentación de
la corrida de Zalduendo lidiada el
último día del abono, y muy concretamente con el lidiado en
segundo lugar. El público se enfadó con
su presencia y mucho más este Presidente, así como los que
me acompañaban en el palco, que no
entendíamos como aquella "cabra" se nos
había colado. En algún momento
llegué a pensar que me habían
cambiado el toro, pero lo cierto
es que el toro tenía alzada y en las corraletas
nos engañó,
muestra de ello lo son las Actas
de reconocimiento.
Independientemente de este
error, las otras dos corridas presididas
tuvieron la característica del interés,
puesto que si la de Parladé
había algún toro en escalera, lo
cierto es que esa tarde nadie se aburrió,
teniendo en cuenta la maestría de Ponce
y la predisposición de Castella.
En esta corrida, y así lo he
comentado en varias tertulias, hubo
un magnifico toro, el segundo de la
suelta, que en otras manos
hubiera sido de apoteosis. En
cuanto a la corrida de Cebada Gago, todos
teníamos un gran interés en que
embistiera y
creo que no defraudó a los pocos que esa
tarde acudieron a la Plaza
destacando el número 33,que fue fuertemente aplaudido a su
salida y que no sirvió pero nos encontramos con otros tres
que valieron, entre ellos Melenudo al que López
Chaves
toreó de manera magistral y le valió la
puerta grande. Toro este que ha sido acreedor a diferentes
premios.
En
cuanto a la concesión de trofeos en la Plaza de Toros de El
Puerto, ya nadie discute que con la nueva
presidencia-compartida la Plaza ha ganado enteros, a pesar
de que aún cuesta su trabajo escuchar sonoras broncas como
el caso de la petición de López
Chaves, que creo
acertadamente no era merecedora de la misma y que no había
mayoría suficiente para ella. En las tres corridas de toros
se ha otorgado 10 orejas que se distribuyen de esta manera:
tres a Ponce, cuatro a Castella, dos a López Chaves
y una a Alejandro
Morilla.
En
las novilladas con picadores me correspondió en suerte
presidir la de Torrehandilla, que si bien fue correcta de
presentación careció de casta y fuerza, devolviendo el
segundo novillo por invalido una vez iniciado el tercio de
banderillas puesto que el animal no se tenía en pie. Mención
especial para el novillero Miguel Ángel Sánchez que salió
por la puerta grande al cortar una oreja en cada novillo y
de Eugenio Pérez que cortó una en el cuarto.
Muchos aficionados nos reclaman que tengamos cierta
consideración con las novilladas sin picadores, y el
criterio tanto de Ana Alonso como de Clara Montaño y el mío,
es el mismo, no engañar a los novilleros y ser muy
condescendientes en cuanto a la duración de la faena y
especialmente a la suerte suprema, verdadero talón de
Aquiles de las futuras promesas del toreo. Magnifica la
presentación y el comportamiento de las dos novilladas,
tanto las del Torero como la del Marques de Domecq que no se
cansaron de embestir y que pusieron en dificultades a los
alternantes, destacando el sexto de esta última ganadería,
al que se le dio la vuelta al ruedo como se le podía haber
dado a cualquiera de esta o de la anterior novillada.
Destacó en esta novillada de promoción, Daniel Sotillo en el
apartado de "El Puerto busca un torero" que cortó tres
orejas, resultando, ganador del certamen.
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Alejandro Morilla 22
agosto - Foto Eva Morales |
Todos
sabemos que el público de rejones nada tiene que ver con el
público que asisten a los festejos a pie, y este año la
empresa programó dos festejos a caballo que si bien
resultaron como es habitual agradables y entretenidos, en
modo alguno se llegó al clímax de otras temporadas. Me
correspondió presidir la de Don Fermín Bohórquez y si bien
se cortó un total de cinco orejas,
dos para Pablo Hermoso
de Mendoza, dos para Bohórquez y una para
Andy Cartagena, los
toros carecieron de fuerza y casta .
En
las tertulias y mentideros que he tenido a la finalización
de la temporada se ha comentado la influencia de dos
circunstancias que pudieron afectar a la condición de los
toros: el calor sofocante de ese día y el arreglo de los
pitones en la misma mañana del festejo. En esta corrida,
procedí a devolver el tercer toro de la suelta que
correspondió a Andy
Cartagena. por extrema flojedad de la res.
En
cuanto a las perspectivas de un futuro, en referencia a la
labor a desarrollar desde el palco presidencial, creo que
había que ser continuista en cuanto a los criterios para la
concesión de las orejas, por lo que supone prestigiar plazas
de segunda, con una gran solera, como lo son las de Jerez y
El Puerto de Santa María. Si entiendo en cuanto a los
reconocimientos que habrá que ser más exigentes y subir un
peldaño más en El Puerto de Santa María y no descuidar la
labor realizada de mis antecesores en cuanto a la Plaza de
Jerez
Texto:
Temporada taurina 2007 en la provincia de Cádiz -
Delegación de Gobierno |