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tierra de toros
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El banderillero
Julio Pérez 'Vito' y
el periodista
Nicolás Salas,
profesores
honoríficos de las
escuelas andaluzas
26 Marzo 2009 - 10:10 Redacción / TorosComunicación El veterano banderillero, que ya va por los 80 años, tras tomar la alternativa y dejar el oro tras seis años de matador, se hizo figura de los banderilleros, incluido durante muchos años en la cuadrilla de Miguel Báez 'Litri'. Nicolás Salas ha sido un periodista y escritor prolífico que ha sabido retratar la Fiesta de los toros en Andalucía en cada una de las décadas que ha vivido.
Las
Escuelas
de
Tauromaquia
de
Andalucía
han
querido
homenajear
a
dos
personajes
del
mundo
del
toro.
Se
trata
del
veterano
banderillero
Julio
Pérez
'Vito'
y
del
periodista
y
escritor
sevillano
Nicolás
Salas.
El
acto
de
entrega
ha
corrido
a
cargo
de
la consejera
de
Gobernación
de
la
Junta
de
Andalucía,
Clara
Aguilera,
en
presencia
del
presidente
de
la
Asociación
de
Escuelas
de
Andalucía,
Eduardo
Ordóñez.
Por
la
dilatada
trayectoria
taurina
en
los
ruedos
y su
ejemplo
de
pasión
y
dedicación
a la
Fiesta,
las
escuelas
taurinas
de
Andalucía
han
acordado
nombrar
profesor
honorífico
a
Julio
Pérez
'Vito'.
Del
mismo
modo,
por
su
conocimiento
cultural
y
social
de
la
Fiesta
de
los
toros,
y el
estudio
de
su
evolución
en
las
últimas
décadas
y su
incidencia
en
la
sociedad
andaluza,
se
nombra
al
periodista
y
escritor
Nicolás
Salas
profesor
honorífico
de
la
Escuelas
de
Tauromaquia
de
Andalucía.
Ambos han agradecido esta distinción con palabras emocionadas y sentidas. Los asistentes, entre los que se encontraban toreros como Espartaco, Ortega Cano, Miguel Báez Spuny 'Litri', José Luis Galloso, Emilio Oliva, Ruiz Miguel, Pepe Luis Vargas, Oliva Soto, Chicote o Francisco Corpas; empresarios como Pepe Cutiño; banderilleros como Julio Pérez 'Vito', Andrés Luque Gago, Tito de San Bernardo, Curro Puya, Antonio Caba o Carmelo; ganaderos como Tomás Prieto de la Cal o Carlos Núñez, han arropado este entrañable acto organizado por las Escuelas de Tauromaquia de Andalucía. JULIO PÉREZ 'VITO' es un sevillano octogenario, con garbo, de prosa tan sutil y delicada que sus palabras se convierten en verso, hombre bueno y torero de los pies a la cabeza. Es más, no hay nada en su elegante porte que no desprenda torería. Se ha forjado un nombre dentro de la siempre inconclusa historia de la Tauromaquia porque empezó a amar esta profesión desde muy niño. Con apenas 15 años decidió aventurarse en esta compleja profesión, quizá porque como premio a su primera actuación en Ubrique cobró 5 pesetas y un jamón. Lo de menos era que no tuviese cuchillo para cortarlo.Muy pronto supo que el arte del toreo no era un juego. Apenas un año después vio cómo un novillo de Miura en un festival en Fuentes de León le atravesaba el muslo. Y el viaje desde la población extremeña hasta Sevilla fue toda una peripecia homérica digna de cualquier prosista del siglo XX. Quizá éste haya sido su sino a lo largo de toda su vida de torero, la rapidez con la que ha vivido todos sus grandes momentos: tomó la alternativa el 1 de septiembre de 1946 en Valencia de manos del El Choni y con el mexicano Carlos Arruza de testigo, con toros de Joaquín Buendía y seis día más tarde confirmaba en Madrid con un encierro de Felipe Bartolomé y acartelado con Curro Caro y Carlos Arruza. De matador de toros compartió cartel con Pepín Martín Vázquez, Cagancho, Chicuelo, Domingo Ortega, Gitanillo de Triana, Pepe Luis Vázquez, Arruza, El Choni... Pero 6 años de matador de toros y 7 grandes cornadas es un precio excesivamente gravoso para una figura atlética como la de Julio Pérez Vito, que como no se encontraba a gusto decidió cambiar el oro por la plata... ¡Y qué gran torero! Él ha hecho bueno ese maravilloso verso del poeta sevillano Manuel Machado: “Antes que un tal poeta, mi deseo primero hubiera sido ser un buen banderillero". ¡Y qué banderillero! Empezó en las filas de Juan Posada y muy pronto comenzó el gran matrimonio con el ídolo onubense Miguel Báez 'Litri'. Aquí se fraguó la leyenda del ídolo de masa y de este banderillero sin igual, un hombre que se plantaba en mitad del ruedo, se dejaba ver con gallardía, andaba con temple hacia la cara del toro y cuando estaba en la distancia justa, salía por cualquiera de los pitones, reunía en la cara, clavaba en el morrillo, se apoyaba en los garapullos y salía andando de la suerte con una naturalidad pasmosa. Hoy es una enciclopedia de la Tauromaquia andante que puede contar mil historias, de cuando inauguró la plaza de toros de Casablanca, de cuando toreó en Tánger... o de cuando toreó en París con Conchita Cintrón y Ángel Luis Bienvenida.NICOLÁS SALAS es un sevillano circunstancialmente nacido en Valencia y que desde la más tierna infancia sintió el aguijón de la letra impresa. Comenzó su larga y vastísima andadura por el mundo del periodismo de la mano de Celestino Fernández Ortiz, primero en el diario 'Sevilla' y luego en el semanario 'Trofeo', y de ahí un ascenso meteórico: El Correo de Andalucía, el influyente 'Oiga' y la cuidada y seguida “Hoja del Lunes” En el año 1959 ingresó en el ABC y esa fue su mejor escuela. Estuvo como auxiliar de redacción, redactor-jefe y finalmente se consolidó como figura del periodismo haciéndose con las riendas del periódico grapado en calidad de director desde 1976 hasta 1984. A ninguno de nosotros se nos escapa que fue un testigo de excepción de los momentos más fascinantes por problemáticos e ilusionantes de la reciente historia de España. Le tocó vivir desde un lugar privilegiado el paso de dictadura a la democracia, eso que los historiadores han dado en llamar Transición. Si a un torero se le exige valor para aguantar las acometidas del toro, templarlas y mandarlas por donde él quiere, a una figura del periodismo se le exige independencia de criterio y limpieza de juicio caiga quien caiga. Con esa doctrina por principio, Nicolás Salas supo capear la censura, las presiones, las amenazas y los juicios en los tribunales... que todo ha habido en las andanzas de este sevillano. Ha sido un periodista que ha creído firmemente en los valores de Andalucía, que ha defendido sus símbolos (luchó incansablemente porque la bandera de la Comunidad estuviese en todas las instituciones públicas y privadas) y que ha pagado, también muy caro ir por libre: de hecho se jubiló de forma anticipada en 1998 y colaboró desinteresadamente con ABC hasta el año 2000, fecha en que la agudeza de su crítica no sentó bien a determinados políticos.Noticias relacionadas 26-03-09 Las escuelas andaluzas rinden a homenaje a la labor de cuatro ex profesores25-03-09 Los toreros respaldan la labor de las Escuelas de Tauromaquia de Andalucía 25-03-09 La escuelas andaluzas presentan la programación de festejos 2009, la mayor promoción de la Fiesta
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