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tierra de toros
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"Más malo que bueno para el recuerdo"
6 Mayo 2009 -
10:25 Redacción En una compleja tesitura por la polémica gestión empresarial en La Maestranza, donde acaba de finalizar la mundialmente conocida Feria de Abril de Sevilla, resulta que sus resultados en el ruedo son de lo más nefastos, con muchas más actuaciones malas que buenas, y desde luego ninguna salida a hombros por la Puerta del Príncipe, que es la máxima expresión del triunfo. De puntillas pasaron figuras como Enrique Ponce y Sebastián Castella, que compartían responsabilidad en los carteles estrella junto al "Cid", que a su vez sale "tocado" tras cuatro paseíllos (incluido el del Domingo de Resurrección, tarde también aciaga por la birria de "los zalduendos") y después de desaprovechar la oportunidad de un bravo ejemplar de "El Ventorrillo". Con el reconocimiento de una oreja y una vuelta al ruedo sin trofeo, "Morante" gana muchos enteros por el embeleso de su mágico toreo, y eso sin toros apropiados.
Bien "El Juli", que en cada una de sus dos actuaciones sumó una oreja que todavía pudieron ser más, pues con "los ventorrillos" estuvo en el umbral de la cotizada Puerta del Príncipe, que se cerró con la espada. Y en la misma corrida del "Ventorrillo", el triunfador moral de la feria, Alejandro Talavante, autor de la faena más maciza, de técnica, valor y arte, de la feria. Cortó dos orejas a un mismo toro, cuyas posibilidades superó de forma apabullante. Gran nombre también de esta Sevilla'09 es José María Manzanares, tres orejas en tardes -en realidad son cuatro contando el Domingo de Resurrección-, dos de ellas a un mismo toro de Daniel Ruiz, al que toreó con mucho tesón, valor, ideas claras y corazón. El otro apéndice, a un "torrealta", fue más "orejita" que oreja por la escasa consistencia de la faena. Orejas de peso consiguieron Salvador Cortés -poderoso y elegante con un "palha"-, Luis Bolívar -valiente y virtuoso con un "peñajara"-, Daniel Luque -encimista y muy quieto con un manso del Puerto- y Juan José Padilla -con regusto frente a un noble "miura"-, mientras que, orejeados también, Matías Tejela arrancó sólo una oreja a un "fuenteymbro" que era de dos, y Curro Díaz se llevó un trofeo "barato" por una faena de fogatas de virutas. Sin trofeos, dejaron buen poso Miguel Abellán, "El Fundi", Luis Vilches -por enésima vez falló a espadas una emotiva faena-, el valentísimo "Rafaelillo", incluso "El Cordobés" convenciendo a "los suyos" y a los puristas. Resuelto César Girón y valiente Sergio Aguilar. Los más perjudicados, ora por los toros ora por su propio desánimo, "Joselillo", Antonio Barrera, Juan Bautista, "Finito", Rivera Ordóñez, el alternativado Antonio Nazaré, "El Fandi", Antonio Ferrera, Salvador Vega, Luis Francisco Esplá, Javier Conde y Javier Valverde. En la única función menor programada dentro del ciclo ininterrumpido, los novilleros Pepe Moral, Miguel Ángel Delgado y Miguel Tendero se encontraron con el paradójico reto de tener que matar "una corrida" de Cuadri. Sin la edad de toros, por hechuras y por ideas superaron a muchos encierros que lidiaron las figuras. Los tres resolvieron con buena técnica y disposición. Moral además gustó por su delicado toreo, aunque el presidente fue el único que no se entusiasmó viéndole. Dicho de otra manera, "el palco" le quitó una merecida oreja. En los dos festejos de rejones programados, Diego Ventura sumó dos y una oreja. Pero lo más torero lo hizo la primera tarde Hermoso de Mendoza, sin trofeos; y ese día, lo más puro llevó la firma de Fermín Bohórquez, también sin "tocar pelo". En la matinal del domingo último, de seis para seis, gran espectáculo del joven Leonardo Hernández, que cortó dos orejas. Y destacada actuación de Rui Fernandes. Con "efectos especiales" se desenvolvieron Andy Cartagena y Diego Ventura. Moura, hijo perdió la oreja con el descabello, y Antonio Domecq por la frialdad de abrir cartel. Es lo que dio de si la feria. Más bien menos que más. Y eso sin entrar en otros detalles también determinantes para valorar con mejor o peor ánimo las actuaciones en el ruedo. Una pista para el año próximo: reservar la entrada más barata en sombra costará en la taquilla 77 euros. ¡La más barata! Y si no embisten los toros, o los toreros no están inspirados, sin libro de reclamaciones. Por Juan Miguel Núñez: EFE |