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tierra de toros
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Cristina Sánchez reivindicó en Trillo el papel de la mujer en la tauromaquia
26 Febrero 2010 -
13:00 Redacción
Una ponencia que contó con el apoyo y participación de un nutrido público de aficionados, vecinos de la zona y alumnos de la Escuela Taurina de Guadalajara, que quisieron darse cita en el Salón de Actos de la Residencia de la Central.
"Me siento privilegiada, sobre todo, por haber ejercido esta profesión”, dijo antes de iniciar un minucioso recorrido por su carrera profesional, desde su ingreso en la Escuela Taurina de Madrid, durante 1989 y 1990, hasta sus primeras novilladas, su debut en Las Ventas, en 1995, o su alternativa en Nimes (Francia), en 1996, apadrinada por Curro Romero y con José Mari Manzanares como testigo. Serían aquellas temporadas de grandes éxitos para la matadora cuya trayectoria, no obstante, parece haber quedado empañada por un último paseíllo el 12 de octubre de 1999 en el coso madrileño. La negativa de algunos compañeros a compartir cartel con ella por su condición de mujer, la falta de apoyo de sus representantes en los últimos años de su carrera, o sus problemas con la espada a la hora de matar al toro ("fue mi verdadero Talón de Aquiles”, dijo), fueron minando la moral de una profesional que, en el fondo, “nunca quiso ser tratada de forma distinta que el resto de toreros porque nunca me consideré distinta a ellos. Yo era un torero más”. Con todo, Cristina Sánchez admitió que fue la desilusión provocada por todas estas circunstancias lo que finalmente le apartó de los ruedos: “Cuando comienzo a consolidar mi profesión es cuando paradójicamente empiezan los problemas y molestas a ciertos compañeros que, quizás, no veían bien que una mujer pudiera salir a hombros de una plaza”. No obstante, rehusó entrar en acusaciones personales y aseguró que hoy en día “no tengo problemas con ningún torero y cada uno de ellos es libre de llevar su carrera profesional de la manera que crea más conveniente”. eldecano.es
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