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tierra de toros
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Martínez Erice: "La crisis no se nota en San Isidro, la Fiesta está muy viva"
23 Marzo 2010 -
19:00
Redacción
"Otra cosa son los espectáculos fuera de ese 'ambiente', los de temporada, que son deficitarios. Habría que replantearse los pliegos de condiciones, pues los tendidos vacíos, más allá de su repercusión económica negativa, dan mala imagen", advirtió.
Con los carteles ya en la calle, aunque oficialmente se presentarán el viernes, el empresario se siente "satisfecho" de los mismos. "Aunque con las figuras a veces es problemático negociar por ese afán lógico de los apoderados de asegurarlo todo, al final se ha logrado la mejor feria de muchos años". José Tomas lo imanta todo. Martínez Erice lo tiene claro: "Con él se aseguran todos los llenos. No hace falta meterlo en la feria, pues el abonado lo quiere a toda costa, y para tener la entrada del día que torea basta con no renunciar al derecho de abono". Pero el empresario quiere dejar claro que "es una operación diseñada por las exigencias mismas para su contratación, pues de otra manera hubiera sido imposible ver a Tomás en Las Ventas. Un torero que no se deja televisar lo condiciona todo".
"Además, la clave de tanta expectación está en que torea poco, apenas se deja ver. Así convierte sus actuaciones en auténticos acontecimientos. Y es puro. Las 'rarezas' que dicen de él son cuestión de principios, pues con cien millones y más encima de la mesa tampoco se dejaría televisar, estoy seguro". A propósito comenta Martínez Erice que "también otros han dado guerra por lo de la televisión, aunque por fortuna se arregla todo. Pasó con Cayetano, que ya se deja televisar en Valencia, Sevilla y Madrid. Porque, si no, se queda fuera, está claro". Los únicos problemas en la confección de los carteles han sido "las prisas de última hora al tener que presentarlos a la Comunidad de Madrid sin flecos sueltos, pues empezamos en enero, y con alguno como es el caso de Castella se cerró en agosto del año pasado". Sobre la ausencia, un año más, de Ponce, contesta en principio que "habría que preguntarle a él", para añadir que "el desacuerdo ha sido sólo económico, pues pidió un dinero que no se le podía dar". Y todavía dice Martínez Erice al reflexionar en voz alta que "no quería venir. Eso me parece". Más sobre Ponce: "Ya dijo hace cinco o seis años algo de que 'a Madrid voy una tarde porque no puedo media'. Y asegura que su familia lo pasa mal cuando torea en esta plaza. La duda es si se arreglaría todo poniéndole un dinero muy grande". Y ya no quiere darle mayor importancia a este desacuerdo. "Las figuras siempre han tenido algún encontronazo en Madrid. Y a veces aprovechan la polémica para proyectarse en otras plazas y ferias". El empresario hace hincapié en la influencia de la plaza. "Madrid puede hacer un torero en una tarde, lo que no ocurre en ninguna otra plaza del mundo. Ahí está Talavante, y antes Rincón". Respecto de los toreros de América que vienen a España y pasan necesariamente por Las Ventas señaló que "no son muchos, pero es bueno que estén. El colombiano Bolívar, ya un clásico, cae bien. De México hemos 'descubierto' a Mario Aguilar, El Payo y Arturo Saldívar. Ahora, dos corridas para Arturo Macías, la última gran revelación azteca". El capítulo torista tiene enfoque distinto. "No hay jerarquía para contratar ganaderías. Las figuras eligen entre las treinta que les ofrecemos. En todo caso Victorino Martín, que este año no viene por el problema de la brucelosis que hace cinco le hizo perder muchos toros, es el único que con su sólo nombre llena el cartel". Y abundando sobre el mismo nombre, Martínez Erice da un titular muy periodístico: "Victorino es como ganadero lo que José Tomás como torero. Aunque hay que reconocer que en los dos últimos años no le han salido las cosas en Madrid". Nacido en el seno de una familia netamente taurina, en la que él es la cuarta generación, Martínez Erice reconoce que "aquí no se hereda. Si no hay afición y trabajo, es como el hijo del buen médico, que estudia o no hay nada que hacer. Agradezco a la vida que me haya puesto en este sitio, y quiero corresponder haciéndolo lo mejor posible". De sus tres facetas en este mundillo -ejerce también como apoderado y ganadero- la primera tiene para él un "componente muy romántico". Antes de finalizar Ciencias Empresariales -los estudios universitarios fue una condición familiar impuesta para poder dedicarse después a "esto"- ya viajaba con toreros de la talla de "Niño de la Capea". Y ahora reconoce que "vivir de cerca los problemas del torero, viajes, comidas.., todo menos bajar al ruedo, es una filosofía de vida. Se aprende mucho ahí". Del debate taurino en Cataluña le queda "tanta preocupación como indignación". "Me siento ofendido porque se nos ponga en cuestión. Afortunadamente se ha generado una reacción a nivel de calle a favor nuestro. También a nivel político ha sido muy buena la declaración de Bien de Interés Cultural". Y su visión de futuro: "¿Para 2050?. A ver qué imagen somos capaces de dar. Tenemos que insistir en 'comunicar' bien el espectáculo, enseñar el fascinante mundo que hay detrás de la corrida. El campo 'engancha'. El animal en su hábitat. Cuarenta mil hectáreas de dehesas sólo porque existe el toro bravo. La economía que lo respalda es brutal". "Lo que nos golpea ahora es porque el mundo del toro ha estado aletargado, no ha defendido su esencia. Y una culpa ajena, la televisión que ya no ofrece corridas en plazas y ferias realmente interesantes. No queremos el dinero porque nos televisen, queremos que el toreo sea una disciplina más de la que hay que informar. Lo dicen más de cuarenta millones de espectadores en la taquilla". EFE
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