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Se suele decir
que cada coso y cada público tienen lo que se merece,
cada público mejor dicho, que la plaza la pobre no ha
hecho nada para merecer esto, un sector de afición como
un oasis en el que a veces nos sentimos, cuando ves la
plaza blanca orejera total con ciertos diestros que
visten de Armani o que le hacen el violín a un
novillote.
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Llega el bono
real y con él la salvación de una temporada algo a la
deriva , como balón de oxigeno y como premisa para que
los números cuadren , esperemos que también para la
afición un respiro ante tanto desaguisado . |
Hasta el momento poco o nada han cambiado las cosas con
respecto a temporadas anteriores, salvo el capitulo
precios y el membrete de la empresa.
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El Puerto - Foto: Eva
Morales |
Mismos diestros que son cada vez menos los que llenan
las plazas, a tenor de lo acontecido en los primeros
festejos que han registrado pobres entradas, un
ramillete de figuras con las que se conforman todas las
temporadas del país con unas exigencias extralimitadas
en todos los sentidos. Mandando sin justificación e
imponiendo su ley allá por donde pisan sus privilegiadas
zapatillas, que de hecho lo son, pero ya cada vez menos.
Mismas ganaderías y misma presentación del toro,
inapropiada a todas luces, para una plaza como la
nuestra, se pretende la primera de Andalucía en verano y
para el alto coste que supone este año la temporada para
los aficionados.
Las mismas presiones en los corrales para la presidencia
que también en honor a la verdad, con lo sucedido hasta
ahora, han acabado sucumbiendo fijo a todo, pese a la
declaración de buenas intenciones de comienzos del abono
en los preámbulos.
Misma o mimética forma de trabajar en muchos aspectos y
poco más, ciertos arreglos por seguridad al coso y misma
forma de comportarse el público, festero y
desprestigiando por momentos la solera del coso.
Se suele decir que cada coso y cada público tienen lo
que se merece, cada público mejor dicho, que la plaza la
pobre no ha hecho nada para merecer esto, un sector de
afición como un oasis en el que a veces nos sentimos,
cuando ves la plaza blanca orejera total con ciertos
diestros que visten de Armani o que le hacen el violín a
un novillote.
Quizás sea muy torpe o no lo acabare de entender nunca o
quizás este sufriendo algún tipo de crisis taurina, pero
no debe ser tan difícil mejorar en ciertos aspectos
donde la afición se ha quejado hasta la saciedad de que
son claves para mantener el prestigio de nuestra plaza y
de su ciudad en definitiva.
Llega el bono real y con él la salvación de una
temporada algo a la deriva , como balón de oxigeno y
como premisa para que los números cuadren , esperemos
que también para la afición un respiro ante tanto
desaguisado .
9 agosto 2008 |