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Público venido desde toda España y el papel requete
acabado desde hace semanas, sólo en manos de unos pocos.
Con la importante demanda se hubiesen podido llenar
tranquilamente dos plazas.
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Un castillo de naipes que se desmoronaba y la tarde se
iba tornando gris y desdibujada, con uno de los colosos
herido y maltrecho, y el otro faltándole el aire.
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Todo preparado
para que fuese el evento del año taurinamente hablando,
con la máxima expectación en todos los sentidos,
inmensas colas y hasta trifulcas para adquirir las
entradas, y los reventas haciendo,
nunca mejor dicho, el
mismísimo Agosto. Todos los aficionados medio locos con
el encuentro de titanes en El Puerto, soñando con lo que
podían hacer los colosos en el ruedo.
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Cordialidad -
Foto: Eva Morales |
Que si Morante
es el puro arte y tronío taurino, la torería
personificada… que si Tomás es mejor, que se deja el
pellejo en la plaza y que lo mismo al mito le da por
dejarse matar una vez más en El Puerto.
Público venido
desde toda España y el papel requete acabado desde hace
semanas, sólo en manos de unos pocos. Con la importante
demanda se hubiesen podido llenar tranquilamente dos
plazas.
Con todo ello,
nos las pintábamos como lo mejor de la temporada y del
año pero el verdadero protagonista puso las cosas en su
sito y en esta ocasión no envistió, no dio el juego
deseado y sin materia prima se demuestra nunca mejor que
en este festejo, que sin él no hay nada.
Un castillo de
naipes que se desmoronaba y la tarde se iba tornando
gris y desdibujada, con uno de los colosos herido y
maltrecho, y el otro faltándole el aire.
Una autentica
lastima desde luego porque en esos días y sobre todo en
esa misma jornada, pudimos comprobar la importancia de
la fiesta, su vida y tradición, su belleza y grandeza,
el tirón popular entre un sector más que importante de
nuestra sociedad, siendo
parte incluso de los servicios informativos a nivel
nacional e internacional, presintiendo de forma patente
lo vivo de la fiesta y su implantación entre todos los
sectores sociales y económicos sobre todo.
Se
materializaban todos los tópicos habidos y por haber,
corrida de expectación, corrida de decepción y sobre
todo lo básico, que si el sólo y autentico rey de la
fiesta no tiene dentro la casta y bravuras necesarias,
todo se derrumba sin poder sustentar todo lo que sobre
el gira.
23 agosto 2008 |