La otra cara de la novia
El cartel de la justicia.


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Toros en El Puerto
 


 
 
 
 
 
 
 
 

 En fin, dicen que los gitanos no quieren buenos comienzos para sus hijos, o algo así, para consuelo de tontos Tres chavales que estaban incluidos en el abono por justicia taurina que dicen, por derecho propio, que por diferentes circunstancias estaban anunciados en un abono de lujo.

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Quizás lo que pudo afectar a los jóvenes fue o bien la escasa afluencia de público, que no arropa a los que empiezan y se arrima sólo a los que están arriba, o bien les pudo afectar el cambio completo de la novillada de Torrestrella a Camacho va un cacho.

 

         
 

El cartel de la justicia.

 

Se inició la temporada con dos festejos menores, uno de ellos picado, que no dejara imágenes para la historia del toreo, sobre todo por el baile de corrales en el que nos andamos últimamente, que más que baile es ya una sala de una academia de samba.


Daniel Sotillo - Foto: Eva Morales

En fin, dicen que los gitanos no quieren buenos comienzos para sus hijos, o algo así, para consuelo de tontos Tres chavales que estaban incluidos en el abono por justicia taurina que dicen, por derecho propio, que por diferentes circunstancias estaban anunciados en un abono de lujo.

 Martín Gallo, herido el pasado año cuando tan sólo se había abierto de capote, quedando casi inédito, de nuevo tuvo la oportunidad de hacer el paseíllo en El Puerto, el chaval no tuvo opciones ni frente a su oponente ni fuera de él. Afligido ante tanta presión y responsabilidad y, la necesidad de superar el trance de volver a ponerse en el sitio donde fue herido el pasado año con sólo un festejo de intervalo.

El ubriqueño Miguel Ángel Sánchez venia con todas las ganas del mundo y la vitola de triunfador del pasado año, también incluido en el cartel respetándosele el haber sido el mejor novillero de la pasada campaña en la ciudad,  muchas ansias más o menos asimiladas y un lote imposible ante el cual chocaron todas sus expectativas.

Daniel Sotillo debutaba con los del castoreño, cumpliendo con las premisas de haber sido el triunfador de los sin picadores, en el certamen creado bajo el mandato de la anterior en empresa. No defraudo, porque aunque prácticamente no tuvo material alguno potable en sus oponentes, si dejó entrever sus cualidades y su madera de torero, con un temple natural, innato y una cabeza muy bien amueblada.

Quizás lo que pudo afectar a los jóvenes fue o bien la escasa afluencia de público, que no arropa a los que empiezan y se arrima sólo a los que están arriba, o bien les pudo afectar el cambio completo de la novillada de Torrestrella a Camacho va un cacho.

 

15 julio 2008

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