Morante versus Tomás.
Siempre sucede de forma sistemática ,
cuando la temporada arranca y comienza a dar sus primeros
pasos en las principales ferias del país , justo cuando
comenzamos a llegar al ecuador se producen varios hechos
casi históricos que aportan salsa y vida a lo que acontece
en el transcurrir de los festejos.
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El
Puerto 10-08-08 - Foto: Eva Morales |
Puntos de inflexión que marcan y que
se vuelven por definición casi eternos. Momentazos que
nos sellan para siempre, nos posicionan y definen con
respecto a un diestro o bien dan vida y aire a la
fiesta, dándole aliciente y poderío en todos los
sentidos.
Francamente en estos días, el debatir se centra en dos
toreros que van dando aldabonazos y toques de atención sobre
sus verdaderas intenciones en esta temporada. Además puntos
de inflexión para la reflexión que nos garantizan no sólo
el interés asegurado de la temporada sino el futuro siempre
incierto de la fiesta y de su renacer por momentos.
Lo de Tomás es imparable, Jerez ha sido
testigo de una de esas tardes de locura y ensueño, de
verdad, pureza y clasicismo encarnizado, de histeria
popular, de color y olor a verdadero riesgo oculto entre
bambas de muleta y percal de capote que en sus manos no son
más que trozos de la extensión de su propia piel.
Verdaderamente un prodigio de torero, alguien que no
pertenece a este mundo, único, y por supuesto irrepetible en
su especie. Jerez retumbo ante su estoicismo y sus arrestos.
Pero lo de Morante en Madrid…, eso es oro
de infinitos kilates, flamenco y cante jondo personificados
en toreo, aun se percibe en la fría y señera capital del
toreo, epicentro de sueños y anhelos el aroma de miles de
almas elevándolo al séptimo cielo por bulerías. Madrid por
bulerías y el mundo entero taurinamente hablando rendido a
sus zapatillas. Nunca dejará de sorprenderme como del animal
como barro y masa se pueden esculpir y moldear trazos tan
sublimes y bellos.
Dos toreros y faenas
radicalmente distintas que logran poner a todos de acuerdo
sean partidarios de uno y de otro, la fiesta siendo noticia
por su calidad y lo que realmente la engrandece y ensalza,
por su propio sentido y por su verdadera naturaleza, la
lucha siempre bella y enigmática del hombre y el toro.
Las espadas están en todo lo alto.