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Durante todo
este otoño-invierno taurino la noticia asaltaba en los
múltiples corrillos en los cuales el toro es el
protagonista. Una noticia que siempre ha estado latente pero
que ahora se hacia cada vez mas segura y patente, la noticia
se hacia realidad y con cuerpo suficiente para ser creíble.
El maestro José Luís Galloso vuelve a los ruedos y con ello
son varios los ingredientes que sazonan una realidad plagada
de interés y aventura.
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Tentadero en Puerto Acebuche -
Foto: Diario de Cádiz |
La
legión de partidarios incondicionales del maestro se
encuentra exultante de felicidad, tan incondicionales que
jamás ha pasado el tiempo para ellos en la multitud de
recuerdos.
Tardes
inolvidables y momentazos desde la infancia del torero hasta
la mas hermosa de las alternativas así como su carrera como
matador de toros.
Ahora el
maestro prepara su vuelta y esperemos que con el mejor de
los éxitos, además ello, añade un interés sumo a la
temporada taurina, incluido en carteles de lujo y al parecer
en el festejo de la próxima feria de primavera.
Dentro de la
multitud de aficiones y de toreros que componen la
actualidad torera, siempre cada uno de los aficionados tiene
un torero que ha llenado más su fuente de afición y
proximidad a un estilo, pues bien el maestro José Luís ha
sido el referente para la afición de la ciudad como el
torero que abanderó una época que muchos de esos
aficionados, jamás han olvidado.
En las
frases lapidarias de la ciudad, la de “quien no quiere a
Galloso no quiere a su padre”, en el recuerdo imborrable sus
tardes de novillero puntero total o el no hay billetes de su
imparable carrera sin caballos.
Su vuelta,
renueva el cariño más fiel y sencillo de los suyos, el
aliciente de volver a verle ante los toros en su tierra y
sobre todo el volver a sentir y palpitar una afición que
nunca se quedo dormida en los recuerdos, sino que siempre ha
mantenido la llama viva.
Una llama
que se encenderá esta temporada con todas las pasiones que
conlleva el reverdecer de las pasiones que se alimentan del
más puro arte del toreo , encarnados en un paisano que se
calza de nuevo las zapatillas para la devoción de sus
partidarios.
Olga Pérez
7 febrero 2009
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