|

Los desolados tendidos de El
Puerto - Foto: Eva Morales |
La corrida de feria pasó casi sin
pena ni gloria de no ser por la nueva Puerta Grande para
Alejandro Morilla y muy buenos momentos en la actuación
de Pérez Mota. Créanme que mi espíritu es siempre alegre
y optimista con todo, no quiero dejarme caer sobre
aquello de El Puerto de Santa “Apatía”, pero me acerco
bastante en ciertos momentos y me doy hasta miedo. Pero
es que las circunstancias casi me obligan.
Varios toros rechazados y sustituidos
para rematar un encierro sin comerse a nadie pero sin
fuelle, y unos toreros que se entregaron como si fuese
Agosto con la plaza llena, ante unos tendidos que rozaban el
cuarto de entrada.
Alejandro Morilla muy bullidor y con unas
ganas casi desproporcionadas como siempre y como se le debe
exigir, cumplió muy bien con el trance y suma un nuevo
portazo en la ciudad, siempre se nos viene a la mente que
debería ocupar un lugar preferente en la fiesta, mucho mejor
del que ocupa claro está.
Pérez Mota, de no ser por el descabello
hubiese arrancado algún trofeo y si el sexto se hubiese
dejado más, hubiese acompañado a Morilla por el dintel de
la puerta grande, desde luego lo mereció, no sólo por sus
formas sino por la facilidad y lo sobrado que se le ve en la
plaza. Salvador Cortes paso sin demasiado relumbrón aunque
si dejo entrever sus buenas maneras.
De público, un cuarto escaso, penoso,
ante una feria en la cual nos desgañitamos todos exigiendo
corrida de toros en feria y exigiendo la presencia de
Morilla en los carteles, la entrada de público nos quita y
desmonta todos los argumentos la verdad.
Sólo nos resta esperar como siempre en
Mayo noticias de la vecina ciudad de Jerez, por cierto tengo
prometido artículos para los vecinos comprovincianos que
leen Noticias Locales que siempre me comentan no sin razón
que no hago más que mirarme el ombligo sobre la ciudad de El
Puerto cuando sé con certeza que mis letras llegan a toda la
provincia.