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21/07/05 Redacción |
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El pasado martes, 19 de julio, a las 21:00 horas, en un ambiente de excelencia taurina, gracias a la presencia de más de un centenar de buenos aficionados, compuesto de distinguidas damas en número igual a la de caballeros y con un moderador de lujo, D. Vicente Flores, desde el principio quedaba garantizado que el tema interesaría a todos, tal y como así fue. La centenaria Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, fundada en 1900, recogió ese día, con sus esforzados miembros organizadores, nuevos laureles en la extensión en esta ocasión, de la cultura taurina. Uno tras otros, comenzando por el moderador, expusieron claramente sus puntos de vistas y no quedó duda de que el Toreo es, antes que nada, un arte y que, independientemente de las habilidades técnicas del torero, se nace con él, o no. Por eso, se pueden preparar generaciones de jóvenes para ser toreros, pero sólo los que consiguen transmitir, emocionar, y acelerar los corazones de los espectadores con sus faenas, llegan a figuras. Porque se trata de un arte, imposible de definir, ya que emana de una virtud o una fuerza del espíritu humano, son muy pocos los que al final llegan a tocar, al compás con los que viven sus gloriosas faenas, el techo de los cielos. Sería imposible resumir las dos horas que, entre los participantes y después el numeroso grupo de aficionados, discurrieron en el coso cultural en que convirtieron el Patio de la Academia de Bellas Artes. Las intervenciones posteriores de muchos de los presentes, dejó al descubierto su profundo interés por la Fiesta Brava, pero, sobre todo, que el cordial ambiente puso asimismo de manifiesto los niveles de conocimientos y la sentida afición de todos, de la que bien orgullosa puede sentirse el mundo taurino portuense, garantía de continuidad para nuestro sin par espectáculo.
Pocas veces logran trofeos todos
los participantes como en esta ocasión y menos aún
que tan distinguido grupo de asistentes se incorpore
con toda su atención e interés a tan sugestivo tema.
Una ciudad como El Puerto de Santa María, con una
afición de tan relevante nivel, no solamente merece
una Plaza como la que tiene, sino que es la más
firme garantía de que la Fiesta Brava nunca decaerá
en este singular y bello rincón de Andalucía. Desde
estas líneas en la red nuestra felicitación de
todos. |