Toros en El Puerto

¿ A DÓNDE VAMOS, DE DÓNDE VENIMOS?


Pues así a "vuelapluma" y como el que no quiere la cosa, venimos de la
Feria de San Isidro de aburrirnos con los toreros apáticos de casi siempre y los toros "mecedoras" de siempre.  Apunten: Manuel Caballero, Antonio Ferrera, David Luguillano, Victor Puerto, Finito de Córdoba, Uceda Leal, "El Juli", Juan Mora, Rivera Ordoñez, Vicente Barrera..;  con ¿toros de lidia? de: Cortés, Alcurrucén, Araúz de Robles, Concha y Sierra, Valdefresno-Mazas, La Dehesilla-José Luis Pereda... ¿Consideran ustedes absolutamente necesario que les diga el resultado de los distintos carteles isidriles confeccionados con los nombres descritos? ¿O ya se imaginan lo que dieron todos ellos de si?

Efectivamente han acertado: Sopor, aburrimiento, melancolía... Menos mal que uno ya tiene cierta experiencia y en tardes como esas acabas por entrar en una especie de duermevela apacible que disimulas como si miraras al ruedo ensimismado. Las dos horas y pico siempre acaban por pasa. ¡Uffff, qué alivio..!.

Excepciones: Enrique Ponce, eso sí a medio gas con el medio toro; Ivan Garcia, intentando agradar; Javier Valverde, al que se le intuyen buenas maneras; Antonio Barrera, valiente pero ayuno de calidad; Pepín Liria, que no atraviesa su mejor momento pero siempre honrado; Morante, con sus destellos artísticos para saborear en la intimidad; Fernando Robleño, con su valentía temeraria, sin trampa ni cartón y con ganas de ser figura; Luis Miguel Encabo, con su honradez y Matías Tejela, muy nuevo y por tanto aún una incógnita. "El Juli", vulgar y anodino, sin garra ni clase para hacer historia como único espada en Madrid. "El 7" le dio una oreja en el quinto, de Fuente Ymbro, (¿dice algo ese nombre?).  "El 7"  le censuró su mala colocación en ese toro; él se encaró con ellos y el resto de la plaza se puso de parte del torero, como suele suceder siempre que torea un "figura" en tarde de clavel (para variar...). "El Juli" se enrabietó, le enjaretó dos buenas series de naturales y le dieron una oreja "in extremis". Alegría desbordante intentando paliar la tristeza de los otros cuatro toros y en el sexto vuelta a la normalidad. Un gesto encerrándose con seis toros 
irreprochablemente presentados, pero de gesta... mejor correr un tupido velo que le favorece más que los comentarios laudatorios desproporcionados de muchos panegiristas.

Vamos sin solución de continuidad a la semana torista, al menos uno irá a la plaza con algo más de optimismo. Esperemos que al final no se imponga el pesimismo y que las ganaderías no nos defrauden en su juego, aunque siempre nos compensará el ver salir un toro de lidia a una plaza de toros. Al menos, supongo, guardará relación lo que se anuncia en los carteles con lo que sale por chiqueros, que debiendo ser lo normal, por mor de ciertos intereses, acaba siendo lo anormal,  lo extraordinario. Esperemos que los coletudos esten a la altura de las circunstancias ya que, claro, pasar de "cuidadores" de toros a matadores de toros en tan poco espacio de tiempo  no deja de tener "su miga".

Esperemos que se cumpla lo que dijo Don Quijote: "habiendo durado mucho el mal, el bien ya está cerca". Sea.


                                                Miguel Moreno González
                                                      Madrid, Mayo 2003

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