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La
temporada 2003 en El Puerto de Santa Maria ha sido muy extensa. Comenzó
el pasado 15 de junio con los festejos de promoción "El Puerto
busca un torero", buen acierto por parte de la empresa Justo
Ojeda, de ubicarlo en estas fechas. Los festejos de promoción es la
base y el futuro de la fiesta, es imprescindible y necesario que estos
festejos se sigan organizando, el futuro de la fiesta depende de ellos y
sobre todo de las escuelas taurinas. El Puerto acertó en estas fechas y
tuvo la oportunidad de descubrir un nuevo valor, Alejandro Morilla,
joven torero portuense, alumno de la escuela de Jerez de la Frontera,
que se convirtió en el primer triunfador de este ciclo. Tendrá que
depurar un poco su técnica, porque valor ya lo tiene.
 Las
novilladas con caballos este año también han tenido buena acogida
entre los aficionados. Dos carteles muy bien rematados y sobre todo el
buen juego y presentación de las reses de Camacho y Martelilla, han
sido las culpables del éxito de los mismos.
Seis aspirantes a matador de toros formaron parte de los mismos. Paúl
Abadía "Serranito" no pudo ocupar su plaza por lesión,
siendo esta cubierta por el novillero jerezano Jesuli de Torrecera. Antonio
Caro Gil fue el gran triunfador de este primer festejo, donde
demostró las buenas cualidades que posee para en un futuro próximo
ocupar un destacado lugar en el máximo escalafón.
Otro de los grandes triunfadores y que causaron una grata impresión en
esta plaza, fue el torero sevillano Manuel Escribano. Ante una
soberbia novillada de Martelilla, pidió a voces paso libre para metas
mayores.
La
primera de las corridas anunciadas fue la primera decepción. Si la
novillada de Martelilla merecía un capitulo aparte por el buen juego
dado y la magnifica presentación, todo lo contrario había que decir de
la corrida; sin raza y falta de fuerza no fue apta para el lucimiento de
los necesitados de triunfo que componían el cartel. Canales Rivera,
José M. Berciano y Salvador Vega. Los dos últimos consiguieron al
menos cortar una oreja.
El primero de los éxitos de la temporada, llegó de la mano del
veterano Cesar Rincón y del joven Cesar Jiménez, que unión del El
Juli lidiaron una corrida de Juan Pedro Domecq, que se dejó y
contribuyó al éxito. Cesar Rincón después de un largo tiempo de
inactividad demostró encontrarse en un buen momento, al igual que Cesar
Jiménez, futura promesa del toreo, los cuales abrieron la puerta
grande.
Capitulo
aparte pero en lo negativo, merece la participación del valenciano
Vicente Barrera, y el madrileño Joselito. El primero de ellos en sus tres actuaciones en la presente temporada en
esta plaza, no consiguió el beneplácito de una afición que le
aprecia. El madrileño Joselito en sus dos actuaciones no hizo gala del
cartel que en años anteriores tenia. Ambos no han hecho mérito
suficiente para volver la próxima temporada. Julián
López "El Juli" evidenció en sus dos actuaciones, no estar a
la altura de otras temporadas, quizás un poco "atorado",
posiblemente necesite este invierno meditar en el campo para volver la
próxima temporada con mas brio.
Antonio Ferrera pasó de puntilla sin decir nada. David Fandila "El
Fandi", en la única oportunidad que tuvo de las dos
contratadas, dejó la vitola de gran banderillero a un nivel muy alto.
Rivera Ordóñez en su línea de siempre, querer y no poder, al igual
que Miguel Abellán y Eugenio de Mora, toreros que no dijeron nada. Jesulin
de Ubrique en su vuelta a los ruedos tras su grave accidente, gozó de tres
oportunidades en esta temporada para demostrar su poder y
recuperación. Jesulin practicó un toreo distinto al que nos tenía
acostumbrado, mas relajado, y por largo, que no llegó a calar en el
público. Manuel
Caballero triunfador absoluto de la temporada pasada y que se llevó
todos los premios que se otorgan en la ciudad, no pudo refrendar aquel
éxito clamoroso. Independientemente de la poca colaboración del
ganado, Caballero estuvo desdibujado, apático, sin ganas de triunfo,
quizás la responsabilidad de su consolidación en El Puerto, y el
éxito obtenido días antes en este mismo coso por Enrique Ponce, mermó
su ansia de triunfo. Dávila
Miura fue otro de los triunfadores del ciclo, el torero sevillano
supo entender al primero de su lote. Le cogió la distancia y con un
toreo de poder y por largo, consiguió alcanzar el éxito. ` He
dejado para último lugar a los autores de las dos faenas mas importante
de la temporada, Enrique Ponce y José A. Morante de la Puebla.
Si la pasada temporada fue indultado Frutero de Jandilla, en esta
ocasión ha sido Vidalarga de Torrestrella, indultado por Enrique Ponce
en el primero de sus dos compromisos. Vidalarga es un toro que no se
empleó en el capote, salió suelto del caballo y escarbó durante toda
la faena de muleta, pero era una maquina de embestir. Ponce lo vio como
se desplazaba en banderillas y se lo llevó a los medios donde mas
molestaba el fuerte viento de levante. Series por ambos pitones,
cargando la suerte, gustándose, en definitiva poner al público en pie.
Una faena para recordar
Y
la otra fue de Morante de la Puebla ante Alicantino de Toros de El
Torero. En su primero fue abroncado, el público no aprobaba la labor
que estaba haciendo, hasta que salió el segundo. La plaza era un
hervidero, Morante con su toreo sevillano de pellizco, barbilla
hundida en el pecho, cintura ceñida a barlovento y muñeca al viento,
desarrolló un toreo del caro. Si las series por redondo eran carteles,
los naturales eran pintados por la divina providencia. El de La Puebla
se llevó los máximos trofeos y el reconocimiento y agradecimiento de
la afición.
Morante lo pasó mal al inicio de la faena, ante un resbalón en la
misma cara del toro, eso hizo presagiar la inhibición en la faena, pero
fue todo lo contrario, se envalentonó.
Cesar
Rincón, Dávila Miura, Ponce y Morante, revalidaron su posición dentro
del escalafón de matadores, así como Cesar Jiménez que viene
apretando fuerte. Esta
temporada, cuarta del primer ciclo de la empresa Justo Ojeda, S.L. como
arrendataria del coso portuense, se ha caracterizado por una baja
presencia del toro. Aunque posiblemente este punto sea discutible, a
nuestro entender la presencia del toro dista mucho de lo que se requiere
para El Puerto, y la que en su día prometieron desde la empresa. Esta
temporada se ha bajado el listón en relación a la anterior. Muchos
han sido también los premios concedidos; la benévola presidencia
insiste en conceder premios a faenas devaluadas, lo que trae consigo que
se hayan obtenidos algunos sin bajarse del coche cuadrilla. Obtener
triunfo en El Puerto es fácil y cómodo. |