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tierra de toros
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Éxito del festival taurino benéfico
celebrado en Puerto Serrano En la tarde del pasado sábado día 8 se celebró en la localidad de Puerto Serrano el anunciado festival taurino a beneficio del niño Juan Antonio Cárdenas. Y el principal objetivo fue cubierto: la recaudación para el tratamiento del pequeño fue más que aceptable y aliviará económicamente, al menos durante un corto periodo de tiempo, a la familia del joven polichero, cuya enfermedad metabólica congénita tiene un costoso tratamiento.
A este éxito contribuyeron numerosos colectivos y personas: ganaderos, toreros, empresas privadas, banda de música, Ayuntamiento de Puerto Serrano, personas particulares y empresas implicadas en la organización y burocracia de este evento.
En lo meramente artístico, con casi tres cuartos de plaza se lidiaron reses de distintas ganaderías, bien presentadas y de buen juego en general, excepto el ejemplar de Enrique Valenzuela, que fue muy complicado. Por este motivo, su matador de turno, José Luis Parada, regaló la lidia del sobrero.
El rejoneador José Luis Cañaveral le cortó las dos orejas a un ejemplar de Fermín Bohórquez tras una labor de altibajos con la monta de Haser, Último y Malboro.
Francisco Ruiz Miguel se lució muy bien a la verónica y estuvo porfión y valiente en el tercio de muleta. Cortó un rabo.
El sanluqueño José Luis Parada no pudo hacer nada ante el ejemplar de Valenzuela, por ello mató el sobrero de la gloria con el que ofreció toreo suave de sabor añejo. Cortó los máximos trofeos.
Una vez más, Juan José Padilla lo dio todo en el ruedo e hizo vibrar al respetable con capote, banderillas y muleta, y recetó una magnífica estocada que le supuso cortar las dos orejas y el rabo de su antagonista.
Por su parte Manuel Rodríguez "El Estudiante" se las vio con un buen ejemplar de Ortega Camacho (donado por Pedro Fernández) que tuvo un buen pitón izquierdo. El estudiante destacó al natural, aunque posteriormente lo pasó mal en la suerte suprema. Cortó una oreja.
Las dos y el rabo consiguió la jerezana Sandra Moscoso, ante un encastado novillo de Cebada Gago con el que lució artísticamente de capote y realizó una vibrante faena de muleta. También pasó algunas dificultades con la espada.
La caridad llamó una vez más a las puertas del toreo y éste las abrió de par en par, como suele ser costumbre.
La familia de Juan Antonio Cárdenas está muy agradecida a todos los que han hecho posible este evento taurino que ha permitido recoger algunos beneficios para el tratamiento médico de su hijo.
Pero la lucha no ha hecho más que empezar, la lucha por un hijo, la lucha por la vida |