Según
informó la Delegación en un comunicado, la inspección
efectuada ayer por la Junta de Andalucía ha constatado que
se han subsanado las cinco deficiencias de seguridad que
motivaron la prohibición de celebrar espectáculos públicos,
sin perjuicio de que la plaza de toros de Jerez es un
edificio histórico que necesita mejorar su comodidad, ornato
y limpieza, aún hoy «muy deficientes».
Respecto a la primera de las
deficiencias detectadas, el mal estado de las cubiertas y
gradas altas, los técnicos de la Junta han comprobado que se
han cambiado todas las cubiertas de las gradas altas y han
sido sustituidas por otras nuevas y también se han
reemplazado los tableros en mal estado de las gradas altas
de madera, aproximadamente el 50 por ciento, además de
sanearse y pintarse el resto.
Sobre la segunda, la
rehabilitación del forjado sobre los toriles, la empresa ha
hecho una prueba de carga mediante un laboratorio
independiente autorizado por la Administración y se ha
comprobado que se encuentra en buen estado respecto a su
solidez.
Ante la necesidad de realizar
pruebas de carga a forjados y escaleras para garantizar su
resistencia, el resultado de las ejecutadas, también por un
laboratorio independiente autorizado, ha sido satisfactorio.
En cuarto lugar, se ha
colocado una baranda de protección en la cubierta plana del
exterior de la plaza y por último se han cambiado los
soportes de la carpintería que estaban en mal estado,
manteniéndose los que no presentaban deficiencias que
afectasen a la seguridad, añade el comunicado.
La conclusión de la inspección
realizada ha sido que se han corregido las deficiencias que
afectaban a la seguridad de los espectadores y que motivaron
la prohibición, correspondiendo ahora al Ayuntamiento de
Jerez autorizar las obras realizadas para poder permitir de
nuevo la celebración de festejos taurinos.
La Junta de Andalucía ha
manifestado su «satisfacción» ante la reparación del coso
jerezano dada la importancia de la fiesta de los toros para
esta ciudad y para Andalucía y ante la próxima celebración
de la Feria del Caballo, que podrá contar como todos los
años con los festejos taurinos de los que hace gala.