Noticias

Oreja para Ponce y tres avisos para Perera en Zaragoza

Oreja para Ponce y tres avisos para Perera en Zaragoza

12 Octubre 2009

Zaragoza. 5ª de la feria de El Pilar. Más de tres cuartos de plaza. Toros de El Puerto de San Lorenzo, y uno de La Ventana de El Puerto (3º bis), bien presentados. Luis Francisco Esplá, saludos tras aviso y saludos tras aviso. Enrique Ponce, oreja tras aviso y silencio. Miguel Ángel Perera, silencio tras tres avisos y silencio. Video de la quinta de feria - Digital+


FICHA DEL FESTEJO

TOROS:

5 toros del Puerto de San Lorenzo y 1 de la Ventana del Puerto (3º bis), desiguales de presencia –tercero y sexto anovillados-, mansos flojos –el primero un inválido- y descastados, aunque el sobrero embistió mejor que sus primos de camada

ESPADAS:

Luís Francisco Esplá, ovación en ambos.

Enrique Ponce
, oreja y silencio.

Miguel Ángel Perera, tres avisos y silencio.

INCIDENCIAS:

Casi lleno. 5º festejo de la Feria del Pilar

Video de la quinta de feria - Digital+

 

CRÓNICA DEL FESTEJO

Tarde aciaga

Tarde aciaga la que nos ha deparado el lamentable encierro del Puerto. Tarde de borreguez, de comportamiento boyar, de invalideces, caídas y pérdidas de manos constantes. Tarde aciaga en la despedida española de un gran lidiador, un torero que ha mostrado su mejor cara en la primera plaza del orbe taurómaco, en Las Ventas, pero que hoy no ha tenido la necesaria colaboración de un ganado con alguna clase o fuerzas, como para hacernos recordar al gran Esplá de otros tiempos, o al Esplá maduro de Madrid de hace unos meses. Tarde aciaga la que ha sufrido Perera, que ha visto como se le iba vivo ese tercero, y que también ha pasado su correspondiente calvario con el último, donde la espada se le ha resistido también y ha oído uno y casi dos avisos. Tarde aciaga también para Ponce, que tras cortar una oreja facilona en su primero, ha visto desmoronarse sus expectativas de triunfo sonoro con un buey que ha pastado –más que pasado- por el coso de la Misericordia.

¡Qué diferencia con la corrida santanderina que nos hizo concebir alguna esperanza en este hierro! ¡Qué vuelta a la cruda realidad de los últimos años! Y si me apuran, qué decepción, también, en el ganado que venía saliendo en estos últimos años en el coso de Pignatelli. La presencia de dos de los de hoy ha venido a sumarse a la de alguno de los cuvillos, los de Parladé o la novillada de La Campana. La presidencia, que ha cambiado al tercero de la tarde sin demasiadas protestas –aunque se caía como sus hermanos-, ha mantenido, sin embargo, alguno más inválido en el ruedo, y ha sido levemente generoso con el reloj en el sustituto que volvería por razones diferentes, asimismo, de vuelta a los toriles. Ese tercero que carecía de trapío, con poca culata y sin cuajo, lo mismo que el último un novillote grande, sin remate, que casualmente han ido a parar –por manes de los lotes, el segundo- al mismo espada.

Luís Francisco Esplá que se despedía de los ruedos nacionales en esta plaza que le viera tomar la alternativa en un lejano 1976, no ha podido mostrar hoy esas cualidades que le viéramos apenas unos meses atrás en su fantástica aparición en la feria del Aniversario madrileña, un viernes 5 de junio ante una buena corrida de Victoriano del Río. Hoy ha pechado con un inválido y con un buey. El primero de mote Cartuchero, de 539 kilos –casi 40 menos que el novillote final-, negro –como todos los corridos esta tarde-, tocado, pero manso, inválido y bruscote en sus embestidas, quizá por esa falta de fuerzas. Lo paró el maestro alicantino con verónicas, con una buena, y pareó sin gran lucimiento, pasándose en los tres pero con sobriedad. Brindó, como solía hacerse antaño en las despedidas, a su cuadrilla –gestos ni le han faltado ni podrán faltarle jamás- y, agarrado a tablas, lo pasó varias veces con exposición, por alto. El toro siguió con sus brusquedades en las entradas, derrotando al final los pases por alto, por lo que hubo bastante suciedad en diferentes momentos del trasteo, a pesar de que Esplá le mandó en los inicios. El toro comenzó a tardear en la tercera tanda, y el diestro optó por pasarlo de uno en uno, sin continuidad, acortando la longitud de los lances a medida que el viaje de la res iba disminuyendo. Unos adornos finales precederían a un pinchazo por arriba, otro hondo, desprendido y tres descabellos, no sin oír un aviso. El de su punto y seguido se llamó Garavito, de 615 kilos, delantero, manso y boyar. ¡Vaya mulo! Volvió a coger las banderillas en éste y dejó un primer par al cuarteo, clavando en la cara, un segundo al violín, sobre un pitón, y sólo medio al cuarteo cuando el toro se le arranco con violencia y le apretó contra tablas. Lo mismo que en su primero se encontró a un toro sin mucho viaje y pegando el gañafón final, revolviéndose a medio lance y yendo a menos aun más rápidamente que aquél. Anduvo con aseo, al hilo, intentando meterlo en el engaño, y a base de porfiar le acabaría sacando algún muletazo impensable. El animal terminó por entrar meneando la región cefálica para cuantos lados se imaginen y sin recorrido, reculando ante el espada, por lo que se lo quitó de en medio de dos pinchazos arriba antes de otro hondo y cuatro descabellos, volviendo a ser avisado por el usía. La gloria de otras tardes permanecerá pese a los designios aciagos de esta tarde.

El segundo vespertino se llamó Pitito, de 602 kilos, tocado de armas, manso, flojo y soso. Pero ahí estaba Ponce, que como nadie entiende a estos inválidos y les saca el partido que nadie podría suponer a priori. Brindó, en gesto que le honra, a Juan Posada –que atraviesa un complicado estado de salud y al que le enviamos un fuerte abrazo desde aquí-, y lo fue metiendo en el engaño a media altura, colocado al hilo en dos primeras tandas más anodinas. En la tercera se decidió a bajarle la mano y consiguió ligar una serie –pese a la caída del toro- que emocionó a los tendidos, y siguió, quizá más descolocado, llevándolo con suavidad y mimo en las siguientes, con gusto mientras sonaba la música. De uno en uno, más colocado, lo toreó con la zurda, embarcando un poco atrás para no obligar demasiado al toro, con la mano desmayada, levantando olés, pero con poco toro. Con inteligencia supo rematar la serie con uno de las flores ligado con varios de pecho que enardecieron al público, predisponiéndole para el trofeo. Y lo consiguió después de una entera caída, oyendo un aviso. Trofeo un tanto generoso que el presidente dudó en conceder. El quinto, por mote Perruno, pesó sus buenos 589 kilos, tocadas las defensas, pareció cumplir en un primer envite en varas, pero solo empujó levemente con un pitón en la segunda, saliendo en cuando le enseñaron el trapo. Por lo demás, mostró claramente su descaste absoluto en un comportamiento muleteril caracterizado por entrar brusco, derrotando, mirar más que embestir y llevar poco viaje por falta de acometividad. Ni Ponce fue capaz de sacar algo de este pozo seco –como alguien gritó desde los tendidos-; y eso que lo intentó, y terminó por doblarse por la cara con torería y eficacia, bien. Un metisaca desprendido, una entera caída y dos descabellos y a pensar que habrá tardes más y mejor rematadas.

El tercero fue devuelto a los corrales por invalidez y salió en su sustitución uno de la Ventana llamado Cardilista, de 527 kilos, tocado pero sin cuajo, anovillado, manso, flojo pero embistiendo con cierta casta –el único que la ha mostrado esta tarde-. Perera nada hizo con el capote –en toda la tarde apenas un intento de verónicas en el último, incluso le pidieron algún quite, que no hizo-, anduvo de enfermero en los comienzos de faena, pasándolo a media altura y rematando los lances por alto, desde fuera de cacho y sin forzar la embestida. Pero viendo como el toro se venía algo arriba, empezó a metérselo más en la cuarta tanda, en redondo –eso sí, seguía fuerita- y el toro a comerse el engaño. Ligó, sin limpieza absoluta y echando el paso atrás, y con ello llegó a la gente e hizo sonar a la Banda de la Diputación. Y así fueron sucediéndose serie y serie, y otra más, cada vez con menos ligazón, y al final sobándolo en exceso, cuando el toro le pedía la muerte y había reducido mucho sus arrancadas y viaje. Arrimón encimista, sobeteo de la res en medios pases –nueve series- y primer aviso antes de coger siquiera la espada. Quizá si le hubiese matado le hubiera concedido el público una oreja, pero pinchó y pinchó sin fortuna –con poca decisión al final- y fueron cayendo uno y otro aviso. Seis pinchazos ejecutados en cinco minutos poco más o menos, porque después del primer recado acudió por la espada de verdad. Silencio tras la devolución del toro al corral. En el sexto a punto estuvimos de ver otro tanto, aunque ahora sonaría el primer recado después del quinto pinchazo y antes de que uno hondo hiciera echarse al agónico buey de turno, no sin rozar un segundo. El mulo anovillado pasaba por Buscapán, de 574 kilos –no es cuestión de peso, esto del trapío-, delantero, manso y de comportamiento boyar. Le daría distancia en el inicio de la faena, a media altura, yendo el toro con tendencia a llevar la cara a la misma distancia del suelo y acortando su viaje a medida que se sucedían los primeros pases. Tardeó desde la tercera serie, sin clase alguna, y ahí anduvo Perera, a veces bien colocado cuando pasaba sin ligazón, y otras bastante fuera de la rectitud, cuando intentaba ligar. El toro era lamentable y debió quitárselo de en medio bastante antes, pero como intentan siempre exprimirlos hasta la última gota, a veces pasan algunas cosas; terminó entrando y saliendo distraído y al paso, sin ninguna transmisión entre la indiferencia popular. Tarde aciaga, desde luego, la del pacense, que se rubricó con un sonoro silencio tras la espada.

Cope.es



 






Ăšltimas Noticias

Adame, herido; Roca Rey, tres orejas, y "El Payo", pincha
Luque y Román por la puerta grande en Riobamba (Ecuador)
‘Calerito’ se llevó el festival con dos orejas en Castillo Las Guardas
Ruiz Miguel protagonista en la XVII Semana Cultural Peña y Escuela Paquiro de Chiclana
Da comienzo la XVII Semana Cultural Peña y Escuela Paquiro de Chiclana
Diego Ventura y Rafael Serna, homenajeados por la Federación Andaluza de Hípica en SICAB
"LO LLEVA EN LA SANGRE, SERÁ TORERO. Manolete y El Puerto de Santa María”,
¿Para cuando el pliego de condiciones de la Plaza Real de El Puerto?
Fernando Roca Rey corta una meritoria oreja en la segunda corrida de Acho
Luis David Adame indulta un toro y sale a hombros en Guadalajara
Chilana celebra su X VII Semana Cultural
La Asamblea Taurina de Cádiz denuncia el incumplimiento del Pliego en El Puerto
Ponce, feliz por Premio Nacional de Tauromaquia que reconoce gran trayectoria
La A. A.A. de la Escuela de Jerez presente en el Ateneo de Cádiz
Festival solidario en El Castillo de Las Guardas



Subir