Toros Notables

Entrega número 30 - Astuto...Atrevido

350) Astuto:

El toro perteneciente al ganado ecuatoriano del rancho San Luis, se llamaba Astuto, estaba marcado con el número 46 y tenía el pelaje negro. Fue lidiado a muerte en la Plaza de Toros de Quito (Ecuador) el (30-11-1992) y le correspondió en suerte al diestro Carlos Collado (Niño de la Taurina). Por su excelente bravura y nobleza, desperdiciadas por el matador, sólo se le dio una vuelta al ruedo en el arrastre.

351) Asustadito:

Aquel extraordinario toro del hierro de los señores Guardiola Domínguez, corrido en el coso de Zaragoza el (13-10-1991), estaba marcado con el número 79, era negro bragado, meano, algo salpicado y pesó 559 kilos de p.v. Por su elegante jechura, bravura y aquilatada nobleza fue premiado con una póstuma vuelta al ruedo en el arrastre. Días después se le adjudicó el Trofeo de la Peña Taurina La Madroñera al toro más bravo de la Feria del Pilar. Su lidia correspondió al diestro venezolano Morenito de Maracay, al que sólo le pudo cortar una oreja.

352) Atanasio:

El toro de la ganadería española de don Vicente Martínez, Atanasio, cuando era conducido con los cabestros a la plaza de Madrid en 1872, se arrojó por el Puente de los Viveros al río Jarama, resultando ileso. Se sabe que la conducción de ganado bravo a Madrid desde las remotas dehesas andaluzas duraba hasta un mes y si el ganado iba destinado a corridas de las ciudades costeras del Norte de España, aun le quedaba otro mes de viaje, con el descanso de otros treinta días en los prados próximo a la capital.

Es decir, que de las Marismas del Guadalquivir hasta San Sebastián duraba el traslado tres meses. Concretamente, cuando los toros estaban destinados a lidiarse en Madrid, las corridas se hallaban en la dehesa del Rincón, a la orilla izquierda del Jarama, razón por la que el toro Anastasio, negándose al propósito de los vaqueros y cabestros, decidió regresarse, saltando desde el puente al Jarama.

353) Atendido:

El (10-09-1944), tuvieron lugar dos alternativas: confirmó la suya el diestro Arturo Álvarez (El Vizcaíno) y Carlos Vera (Cañitas), en la Monumental de Madrid. El primero, llevando como padrino a Rafael García (El Albaicín) y de testigo Francisco Casado, con Cotorro, de la ganadería española de Concha y Sierra; y el segundo, de Casado y El Albaicín, con Atendido, de la misma ganadería.

354) Atrasado:

Este toro, marcado con el número 53, de pelaje negro, de la ganadería de don Clemente Tassara, llamado Atrasado, tercero en la relación alfabética general de los premiados con el Trofeo al toro más bravo de la Feria madrileña de San Isidro en 1960.

355.1) Atrevido:

El (05-06-1831), con Atrevido, negro, de Fernando VII, que se presentó en Madrid como ganadero el (16-06-1830), que le fue cedido por el célebre diestro Francisco Montes a su amigo y compañero, el noble caballero, don Rafael Pérez de Guzmán, obtuvo un gran éxito; pero al dar éste un pase al tercero de la tarde, llamado Serrano, retinto, de don José Pinto López, fue desarmado; de forma inmediata, y sin cuidarse de recoger la muleta, sacó el pañuelo del bolsillo, llamó con él la atención del toro, y entrándole al volapié, le dio una estocada en todo lo alto; el toro rodó instantáneamente, y el matador, que recibió un fuerte varetazo, se retiró sin darle importancia alguna.

NOTA. Se sabe que años antes de la segunda mitad del siglo XVIII, el rico hacendado sevillano don Vicente José Vázquez comenzó a formar su ganadería -de ésta procede la de don Juan Pedro Domecq-Villavicencio, de Jerez de la Frontera-, con reses del marqués de Casa-Ulloa y del señor Becker, vecinos de Utrera (Sevilla), y otras pertenecientes a don José Rafael Cabrera.

No contento el señor Vázquez, a pesar de los buenos elementos que consiguió reunir, y suponiendo que aunque los toros que él criase poseyeran el tamaño y corpulencia de los de Cabrera, la fuerza y peligrosas intenciones de los de Becker y el nervio de los de Ulloa, les faltaría la codicia y nobleza que caracterizaba a los de la ganadería del conde de Vistahermosa, que también pastaban en el término de Utrera, propúsose adquirir reses del ganadero últimamente señalado, lo que logró tras grandes esfuerzos, por negarse al principio el de Vista-Hermosa a vendérselas.

De la mezcla de sangre de sus reses con las del conde obtuvo como resultado un tipo de toro poderoso, bravo y noble y diferente en su morfología, constitución y pinta a cuantos por aquella época existían, que dio origen a la que se denominó casta «vazqueña», muy solicitada, y que hoy día, existe en la ganadería de don Juan Pedro Domecq-Villavicencio, en toda su integridad.

La anterior explicación viene al caso porque el toro llamado Atrevido, lidiado el (05-06-1831), no corresponde a don Vicente José Vázquez, ya que éste falleció con anterioridad a esa fecha y por entonces, la mayor parte de la ganadería la adquirió don Fernando Criado Freire para el rey Fernando VII, y en 1831 se nombró director de la Real vacada al ganadero don Manuel Gaviria, que ordenó se echaran a las vacas, además de los sementales vazqueños, seis de su ganadería y cuatro de la de don Julián Fuentes, de Moralzarzal. A los dos años de la muerte de Fernando VII (1764-1833), es decir, en 1835, la reina determinó enajenar la ganadería, adquiriéndola los duques de Osuna XI y de Veragua XIII. Así que, el toro Atrevido era de la Real vacada de Fernando VII.

Los duques extirparon todas las hembras de procedencia no vazqueña y a ninguno de los machos hijos de éstas se les destinó a la reproducción, acabando así con la parte impura de la vacada. En 1849 quedó como único dueño el duque de Veragua, de quien la heredó en 1866 su hijo don Cristóbal Colón de la Cerda, también duque de Veragua, y a la muerte de éste pasó a su hijo don Cristóbal Colón y Aguilera, de igual título, del que la adquirió por compra, en 1927, don Manuel Martín Alonso, de Alameda de la Sagra (Toledo), que la vendió en 1930 al señor Domecq, el cual la trasladó a Jerez de la Frontera. Antigüedad en la plaza de Madrid: (02-08-1790), cuando la inició el conde de Vistahermosa.

356.2) Atrevido I:

El (22-06-1856), Atrevido I, negro, de la ganadería de don Justo Hernández -su debut en Madrid fue el (27-09-1847)-, tomó la alternativa Domingo Mendívil, de manos de Manuel Domínguez, que le cedió dicho toro, alternando también con Manuel Díaz (el Lavi). De la misma corrida y ganadería fue otro toro de pelo negro, que tomó 17 varas y lo mató Manuel Domínguez. La citada ganadería, curiosamente, tiene tres fechas más de la citada como debut en Madrid: el (17-02-1850), el (21y 22-04-1856).

357.3) Atrevido II:

El toro retinto, Atrevido II, de la ganadería de don Justo Hernández, lidiado en Madrid el (05-04-1858), resultó tan bravo que recibió 19 puyazos de Castañitas, Antonio Pinto y Francisco Calderón.

358.4) Atrevido:

Don Antonio Peña y Goñi, en de La Lidia, de 1885, nos ha dejado reseñado un astado, llamado Atrevido, ejemplo de los que se llaman abrochados, apretados o cerrados de cornamenta, cuando dice: «Berrendo en negro, coliblanco, corto y abrochado de cuerna, de bonita lámina... Tales señas... de Atrevido, corrido en cuarto lugar.»

359.5) Atrevido:

El (24-05-1903) se celebró en Zaragoza una novillada con seis toros de López Navarro para Regaterín, Camisero e Ignacio Laza. Éste había estoqueado valientemente a su primero; a su segundo: Atrevido, negro bragado, lo recortó capote al brazo en dos tiempos. Quiso repetir la suerte con la montera, por haber perdido el capote, y fue suspendido y volteado. Trasladado a la enfermería de la plaza, se le apreció una cornada gravísima en la región anal, a consecuencia de la cual falleció el (27-05-1903). El (25-04-1879), nació en Marchena (Sevilla), Ignacio Laza Martín. Comenzó a torear por plazas de Andalucía, sin que llegara a presentarse en Madrid, Antonio Fuentes se fijó en Ignacio y lo recomendó como de excelentes condiciones para varias empresas, toreando como espada en novilladas de cierta importancia.

360.6) Atrevido:

El (15-05-1966), festividad de San Isidro, en Madrid, en la plaza Monumental de Las Ventas, el famoso artista del toreo, el madrileño Antonio Chenel (Antoñete), vestido de salmón y oro, le realizó una faena que no admitió hipérbole, algo que fue increíble a los profanos, al toro Atrevido, marcado con el número 56, ensabanado y, alunarado (*), capirote en cárdeno y botinero en negro, perteneciente a la ganadería de don José Luis Osborne Vázquez, criado en la dehesa de Bolaños, en el término municipal de El Puerto de Santa María (Cádiz, España). La corrida fue televisada y aunque no se le dio al toro su merecida vuelta, inmortalizó su nombre Antoñete. El cortijo de Bolaños, está convertido en un moderno centro para fiestas, del célebre jerezano don Alfonso, propietario del Restaurante El Bosque, donde se celebró la cena de la boda de la guapa y esbelta sevillana Nuria Serrano con Juan Luis Zaldívar Abreu, el (15-06-2001). El Bosque es, además, un verdadero y atrevido museo taurino.

(*) Alunarado, se dice del toro berrendo cuyas manchas son redondas como grandes lunares: «Yo estaba en El Debate cuando su mortal cogida (la de Florentino Ballesteros), en el pecho, por Cocinero, berrendo en colorado, alunarado, capirote y botinero (**).» Joaquín Bellsolá (Relances). La fiesta brava, 1931.

(**) Botinero, -se dice del toro que, siendo de pinta muy clara (berrendo, ensabanado, albahío, jabonero o barroso), tiene las cuatro extremidades de un sólo color más obscuro, por lo que parecen como calzadas o abotinadas: «El tal era berrendo en negro, lo cual que no empecé (¡olé por los puristas!) para que de él se diga que fue capirote y botinero.» Luis Montoto, (Poquito Pan). La Época, 1887-, de la ganadería sevillana de Benjumea.»


NOTA Al cumplirse los 25 años de dicha efeméride, la Redacción de la naciente revista taurina titulada: 6 TOROS 6, le escribió una carta al entonces Presidente de la Comunidad de Madrid, don Joaquín Leguina, solicitándole colocara una lápida en la Puerta Grande de Las Ventas para conmemorar aquella inolvidable faena, a Blanco, porque «fue un momento estelar en la historia del arte contemporáneo. La pátina de la belleza se fundió con el pálpito sacrificial que alienta la fiesta brava.

En el toreo confluyeron todas las artes. Hubo música en la muleta que sometía las embestidas a la acompasada inspiración del torero. Hubo plomada, arquitectura, en las ardientes, semovientes esculturas de fuego que eran los pases. Hubo taumaturgia, conversión de la violencia a la cadencia, de la casta al temple, ese milagro estético que destruye el tiempo real para adentrarse en el tiempo sin tiempo del arte. Y hubo también, la fusión del coro y del héroe, una extraña melopea lúcida, embargada por el sentir y controlada por la razón, la más utópica e inalcanzable meta del arte, tantas veces pretendida y en tan pocas ocasiones cumplida.»

Desde aquella memorable tarde de San Isidro... «algunos hemos buscado el parangón de semejante emoción estética, y hemos acudido al tiempo inaprensible de un movimiento mozartiano, al verso de San Juan de la Cruz, a la indefinible belleza de las mujeres pintadas por Zurbarán, al temblor sobrecogido del drama shakespheriano..». y porque han pasado veinticinco años, y aunque aquella insuperable obra del arte sigue viva en las memorias, y vivos siguen, felizmente -en el año 2000- el torero que la creó y el encaste del toro que con él colaboró, bueno sería que la piedra perpetúe lo que nuestra mortal memoria no podrá guardar para siempre...»

361.7) Atrevido:

El (02-03-1972), luego de la brillante faena que le hiciera, con corte de oreja, a Atrevido, de la ganadería mexicana de Mariano Ramírez, el diestro mexicano Curro Rivera ganó muy merecidamente el Estoque de Oro.
 


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