Aunque
la cornada que sufrió el sábado la novillero jerezana Sandra Moscoso
parecía, a priori, no revestir mayor importancia, el cirujano que la
atendió en el Hospital de Jerez ya de madrugada recomendó finalmente
intervenirla para diagnosticar el verdadero alcance de la cornada.
Gracias a esta decisión se descubrió que el asta había abierto una
herida de 25 centímetros de profundidad, alcanzando el recto y tocando
la bolsa vascular. Aunque no hay que temer por la vida de la novillero,
sí cabe esperar que su recuperación sea mucho más lenta y complicada de
lo que se supuso en un primer momento.
Moscoso sufrió el percance durante la novillada que se celebró el pasado
sábado por la tarde en San Fernando. Manejaba el capote cuando, en una
serie de verónicas, el animal, de un certero derrote, la volteó y la
corneó. Recibió las primeras atenciones en la plaza de Toros, desde
donde se la condujo a las instalaciones del Hospital de Jerez.
Texto y foto LaVozDigital.es