La
aplicación del Reglamento Taurino de
Andalucía, que entró en vigor el pasado
4 de abril, ha supuesto que ya se hayan
reducido las dimensiones de las puyas
utilizadas en la suerte de varas en la
totalidad de los cosos taurinos
andaluces que han acogido hasta ahora
corridas de toros y novilladas con
picadores.
El director general de Espectáculos
Públicos de la Consejería de
Gobernación, José Antonio Soriano, ha
valorado la ágil aplicación de la nueva
normativa durante su intervención en el
curso de verano ‘Universidad y
Tauromaquia’, de la Universidad de
Almería, celebrado en Roquetas de Mar.
En este sentido, ha explicado que en las
inspecciones que se han llevado a cabo
hasta ahora, en los espectáculos de
todas las plazas de toros visitadas la
puya empleada ha sido la reglamentaria.
Esta es de menor tamaño que la anterior,
lo que ha supuesto una reducción del
daño a las reses en la suerte de varas y
ha propiciado una mayor integridad del
animal en el tercio de muleta, lo que, a
su juicio, está repercutiendo en
beneficio de la Fiesta.
Asimismo, ha señalado que desde la
aprobación del Reglamento Taurino, que
ha abierto la posibilidad de que la
presidencia de los cosos la pueda
ostentar cualquier persona con la debida
experiencia, se han renovado los equipos
directivos de las plazas de Sevilla, El
Puerto de Santa María, Algeciras y Jerez
de la Frontera, destacando en estos
relevos la incorporación, por primera
vez, de mujeres a estos cargos, en
concreto en las plazas de toro
hispalense y portuense.
José Antonio Soriano ha subrayado la
vitalidad de la Fiesta en la comunidad
autónoma, donde el volumen de
espectáculos taurinos sigue creciendo y
se continúan inaugurando cosos. Así, la
plaza de Lucena, que se abrió el pasado
16 de julio, ha sido la primera que nace
dentro de la nueva normativa y ya
reuniendo los requisitos de seguridad
que ésta exige.
Por lo que respecta a los profesionales
que intervienen en los espectáculos
taurinos (picadores, matadores de toros,
rejoneadores, banderilleros, etc.),
desde la Consejería de Gobernación se ha
subrayado el buen funcionamiento del
sistema de visados de los contratos, una
medida acordada dentro de la Mesa de
Seguimiento del Convenio Colectivo
Taurino, y que se ha incorporado a la
nueva normativa, según la cual cada
contrato que se suscriba debe ser
revisado por las asociaciones a las que
pertenece el profesional, con el fin de
evitar impagos a la Seguridad Social o
violaciones del convenio vigente.
Para Soriano, la clave de esta rápida y
eficaz aplicación del Reglamento Taurino
se debe a que durante su elaboración ha
contado con una amplia participación de
todos los sectores implicados en la
Fiesta, habiéndose incorporado al texto
buena parte de las sugerencias
presentadas por un centenar de
colectivos.
Reglamento Taurino
Entre las principales novedades de la
normativa andaluza se encuentra el haber
ampliado a los cosos de tercera
categoría la posibilidad de indultar a
las reses de las corridas de toros y
novilladas con picadores, de forma que
en esta temporada taurina las
presidencias de todas las plazas
permanentes podrán autorizar la vuelta a
la ganadería de dichas reses.
Asimismo, se ha ampliado el catálogo de
espectáculos con el fin de actualizarlo,
se definen con claridad las condiciones
asignadas a los distintos tipos de
plazas (permanentes, no permanentes,
portátiles y de esparcimiento) y se han
reforzado tanto la figura del aficionado
como la del torero.
En este sentido, además de poder acceder
a la presidencia de la plaza, los
aficionados tendrán derecho a ser oídos
en los reconocimientos de reses previos
a los festejos y a acceder a su
documentación.
Por otra parte y en cuanto a las
suertes, en la de varas además de
reducirse la puya se ha disminuido la
dimensión del peto protector de los
caballos y el peso de estos animales
para hacer el conjunto más proporcional
al toro. El número e intensidad de los
puyazos se dejan a decisión del matador,
aunque en las plazas de 1º categoría se
establece un mínimo de dos.
En la suerte suprema también se
modifican los tiempos para primar la
rápida muerte del animal, de forma que
la faena dure aproximadamente 10
minutos, contando los tres avisos a
partir de la entrada a matar; y por lo
que respecta a los trofeos, para la
salida a hombros de diestros y
rejoneadores en las plazas de primera se
ha de cortar dos orejas al mismo toro
(excepto en Sevilla, donde por tradición
se han de cortar tres orejas).