Toros en El Puerto

RESEÑA DEL FESTEJO

 

14 de Agosto 2005 El Puerto de Santa Maria (Cádiz)

NOVENO FESTEJO DEL CICLO DE VERANO

LIRIA, ROBLEÑO Y VILCHES, OREJAS DE LEY

Cartel: PEPIN LIRIA azul y oro, FERNANDO ROBLEÑO, rosa palo y plata, y LUIS VILCHES, de turquesa y oro,
 

Toros. Seis toros de Toros de Adolfo Martín, bien presentados. Nobles 1º y 5º, peligrosos 3º y 4º , reservón el 5º y parado el sexto. PESOS: 585, 520, 545, 500, 580 y 505. Primero, segundo y quinto aplaudidos en el arrastre.
 

Incidencias: Casi un tercio plaza cubierta en tarde muy calurosa, con viento de levante que en ocasiones molestó a la lidia. Pepin Liria sustituía a Serafín Marín. Fernando Robleño y Luis Vilches, hicieron el paseo montera en mano en honor a su presentación en esta plaza. Igualmente debutaba tanto en El Puerto como en Andalucía, los Albaserrada de Adolfo Martín. Al final del paseíllo se guardo un minuto de silencio en memoria y recuerdo del empleado de la plaza Manuel Cotariella Mariscal.

                                                             

Se esperaba con muchas ganas y deseos la primera de las corridas de las llamadas "toristas" anunciadas para  El Puerto, correspondiendo en esta primera ocasión a los albaserradas de Adolfo Martín. Y bien que no ha defraudado a nadie, si no todo lo contrario. Ha sido una corrida con algunos toros con cierto peligro, otros nobles y sobre todo escastados.
Si en otras corridas anteriores hemos salido de plaza un poco aburrido por el juego del ganado y porque no también, por el poco juego que dieron los toreros, hoy en cambio hemos pasado una tarde muy interesante y sobre todo emocionante y vibrante y no exenta de buenos detalles toreros. Hemos visto como tres toreros se jugaban la vida por conseguir un triunfo y consolidar su cartel y prestigio. Hemos visto como unas reses que se presentaban en Andalucía y concretamente en esta plaza, han dado el juego que de ellas se esperaban. Toros aplaudidos de salida y toros aplaudidos en el arrastre. En definitiva una tarde de las que hacen afición, la cual en esta ocasión no ha correspondido con su presencia a la atracción que el cartel tenía. Lo único desagradable de este festejo ha sido la ausencia del catalán Serafín Marín por lesión, pero como no hay mal que por bien no venga, tuvimos la oportunidad de encontrarnos nuevamente con el murciano Pepín Liria, alejado de este albero desde la temporada 2000. Ah, se me olvidaba, !que tiempo hacía que no se veía en el Puerto unos pitones tan astifinos.¡

Vino Pepin Liria en esta ocasión por la vía de la sustitución, precedido de sonados éxitos con indulto incluido y, como siempre se ganó el pan con el sudor de su frente. Es un torero que nunca se alivia por muy malo y peligroso que sea el enemigo que tenga por delante. El que abría plaza fue muy aplaudido de salida por su bella estampa, pero en el capote de Liria estuvo sin fijeza y acortando la embestida. El toro un poco gazapón y desparramando a veces la vista, sufrió una voltereta en banderillas. Con la mano izquierda el murciano consiguió arrancarle a base de poder y sobre todo pundonor, unos muletazos muy lentos. Como el toro salía del embroque con la cabeza alta, cambió de mano y con la derecha jugándose el pellejo, hizo que el toro embistiese aunque sin entregarse y probando mucho, para conseguirle un par serie de gran poder. De no haber matado mal como lo hizo de 2 pinchazos sin soltar y estocada, hubiese conseguido premio. Al final se paso de tiempo, le mandaron su correspondiente recado y se le ovacionó su intervención.
Si en el primero se la jugó, en el segundo aún fue mayor su exposición. Un toro que esperaba mucho y daba arreones, no era muy propicio para el triunfo, pero el murciano sacó nuevamente esa raza y casta que le caracteriza, y se fue a brindar al público. El toro era gazapón, se acostaba por el izquierdo y por el otro hacía caso omiso a las provocaciones del torero.  A base de jugarse la vida, pudo arrancarle algún que otro pase suelto, no sin antes tener al público con el corazón encogido durante gran parte de la lidia. !Vaya arrimón'. Le costó un poco poner al toro en suerte para entrar a matar, pero una vez conseguido, deja una estocada casi entera y la primer oreja de la tarde pasa a sus manos. Oreja ganada a Ley.

El debutante Fernando Robleño capoteo a su primero muy bien en los pases de recibo, un toro un poco reservón. No se empleó ni en el caballo ni en banderillas. El toro tenía mucho que torear y sobre todo peligro, se revolvía dando tornillazos a diestro y siniestro, circunstancia esta que hizo demostrar la valentía de su oponente, y la exposición al peligro no llegando a acoplarse. Pinchazo y estocada caída necesitó para acabar la lidia, recibiendo a cambio la ovación del público.
El segundo de su lote fue un toro parado de salida, enterándose y escarbando y cuando se arrancó, apretó fuerte en el capote y en banderillas. Inició su faena muleteril con una serie con la derecha llevando al toro encelado en la pañosa, jalando bien de él y dejándosela puesta en la cara, ello hizo posible que obtuviese buenos muletazos. Con la izquierda desarrolló peligro, poniendo en en apuros a su lidiador, haciéndole perder los pies y caer al albero, pero la nobleza del toro hizo posible que no se arrancase hacía él. Robleño se la jugó en este toro, aunque a mi entender pudo haber sacado mas provecho. Mató de estocada y otra oreja ganada a Ley.

El otro debutante Luís Vilches, se la vio de principio con otro toro aplaudido de salida y con muchos pies, poniendo en aprietos al torero que le costó lo suyo sacarlo de tablas y llevarlo al tercio. Comenzó su faena de muleta  un poco precavido dada la poca fijeza del toro, que media mucho la embestida. La poca fuerza que tenía el toro hizo que desarrollase cierto peligro, lo que impidió el lucimiento del torero. No obstante consiguió algún que otro pase suelto hasta que el toro lo desarmó avisándole en dos ocasiones. Estocada baja tras pinchazo necesitó para acabar con él, siendo ovacionado.
En su segundo y último de la tarde, no pudo hacer nada vistoso con el capote, empleándose bien en banderillas La poca fuerza del toro, hacía que se quedase a mitad del recorrido y sin rematar. Puso mucho empeño el torero en agradar, consiguiendo ligar pases sueltos muy lentos exponiendo mucho. Deja una casi entera y la oreja al valor pasa a sus manos.

Con esto se acabó el noveno festejo del ciclo veraniego portuense. Un festejo interesante y emocionante de los que nadie se aburre en el. Hoy todo ha salido bien, el ganado ha respondido a su expectativa, los toreros han estado a la altura de lo que es un festejo en el Puerto, el público ha sabido premiar todo lo bueno que se ha visto en el albero, y lo único que faltó, o al menos yo no me percate de él, fue si había presidente. Así da gusto. Enhorabuena.

   casemo

oros en El Puerto © casemo

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