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Toros:
Toros de El Torero, bien presentados y de mal juego,
excepto el quinto. 1º manso y peligroso, 2º noble pero sin fuerza, 3º
manso y rajao, 4º parado, 5º bueno y colaborador, 6º devuelto por
invalido y, el sobrero del mismo hierro, peligroso y rajao. En bascula
dieron los siguientes pesos: 520, 540, 540, 510, 500, 510 y 540. Todos
lo toros a excepción del quinto, fueron pitados en el arrastre.
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Las ilusiones que teníamos puesta en el último festejo de la temporada,
de que al menos pudiésemos ver y contar algo importante, se esfumaron.
Se esfumaron y otra vez más por culpa de la materia prima. La corrida de
hoy ha estado aceptablemente presentada, pero adolecieron de casta,
mansearon y buscaron las tablas rápidamente y, algunos con peligro y,
ante esa situación poco partido se le podía sacar, salvo al quinto de la
tarde, que con diferencia fue el mejor del encierro.
Cesar Rincón,
ante su primer oponente que lo desarmó en el recibo de capa, se defendió
en el caballo y puso en apuros a la cuadrilla en banderillas, poco o
nada pudo hacer con él. La embestida corta en incierta, provocó que no
confiase en sus posibilidades y, optó por no complicarse la vida,
tomando toda clase de precauciones. Mató de media estocada siendo
protestada su actuación. En el cuarto quizás pudo haberse empleado un
poco más, pero las embestidas inciertas no propiciaban momentos
para que hubiese ligazón. Por el pitón izquierdo le aviso en dos
ocasiones y rápidamente desistió de seguir intentando lucimiento alguno,
siendo pitado durante la lidia. Mató de estocada tendida y, tras aviso
se silenció su labor.
Con muchos pies salió el primero de El Cid, al que recibió en el
tercio con cinco magnificas verónicas, rematadas con media de cartel,
todo ello presagiaba que algo importante iba a suceder, pero la poca
fuerza que tenía el toro, se esfumó en el caballo, al que solo se le dio
un picotazo, perdiendo las manos a la salida del peto.
Esta poca fuerza propiciaba la descompuesta embestida, pero no obstante
intentó lucirse en el quite, sin conseguirlo. Ya con la pañosa se
evidenció la poca movilidad de la res, quedándose parada a la mitad del
embroque. Le porfió hasta conseguir arrancarle algunos muletazos sueltos
exentos de brillantes. Estocada arriba y es ovacionado. En el quinto no
hubo posibilidad de lucimiento con la capa, dejándolo crudo en el
caballo. Inició su labor muleteríl citando de lejos en el centro del
ruedo, ligando una serie con la derecha de manos bajas, que propició que
el toro doblase las manos a la salida del encuentro. A raíz de esta
circunstancia, se limitó a series cortas por el pitón izquierdo,
consiguiendo naturales con cadencia, dándole la distancia y el tiempo
necesario, para salir airoso de la suerte con molinetes y pase de la
firma. Circulares por la espalda para rematar su aseada actuación.
Necesitó de dos pinchazos sin soltar, estocada baja y descabello al
primer intento, para acabar con su oponente, perdiendo de esta forma
algún que otro premio. No obstante se ovacionó su labor.
El francés Sebastián Castella recibió a su primero con los pies
juntos y manos baja, característica de su toreo de capa, para dejar su
sello con verónicas muy ajustadas. Señala solo un picotazo con el
caballo, como punto previo al quite por chicuelinas, que citando de
lejos le practicó a su oponente. Inició su faena con la franela en
tablas, ayudándose por alto, ya que el toro no quería pelea y se rajó.
En tablas realizó una faena corta pero llena de emoción y valor, hasta
el punto de ser arrollado sin consecuencias. Estocada baja, y oreja al
esportón. El sexto, sobrero del mismo hierro, devuelto por cojo, fue muy
complicado ya que no tenia fijeza alguna en los engaños, revolviéndose
buscando al torero. Porfió mucho el torero francés buscando la segunda
oreja que le abriera la puerta grande, lo cual no consiguió dada las
pocas facilidades de su oponente. No mató bien, necesitando para ello de
dos pinchazos sin soltar y descabello. Palmas en esta ocasión fue su
premio.
Se acabó la temporada y nos quedamos desilusionado con el
desarrolló de la misma. Tiempo habrá para hacer un amplio balance de
todo lo acontecido durante ella, porque en honor a la verdad, poco o
nada interesante ha ocurrido. |