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Resuenan
los ecos de la primera de feria, una buena tarde para empezar y eso que
era martes 13, una corrida interesante para Eduardo Dávila Miura:
"sin duda, el mejor lote fue el de Salvador Vega, y el peor el de
Rafael Osorio. El peor toro del festejo me lo he llevado yo, el primero
del festejo, parado, reservón y con genio del malo; ha sido imposible.
En el cuarto me he podido desquitar. El sobrero de Rojas derribó en el
primer envite al picador y quizá el segundo puyazo le vino grande, pero
es que en la primera entrada el picador no pudo meter las cuerdas. A la
muleta llegó noblote y la faena ha tenido la virtud, creo, de llevarlo
muy despacio, sin atacarle, y rompiendo sobre todo en un par de tandas
de naturales largos, profundos y toreros. Después, el espadazo ha sido
bueno. Creo que, a pesar de que el año pasado corté tres orejas, la de
esta tarde ha sido la faena en la que más a gusto me he sentido en
Jerez. El martes y 13 me ha traído suerte". Una verdadera crónica
de su labor en muy poco espacio.
Nos piden los lectores los nombres de los toros lidiados, información
de la que se carece en los tendidos y que gusta mucho bien por
curiosidad, bien para las anotaciones de los aficionados . Ahí van los
de la buena corrida de rejones de ayer, de Fermín Bohórquez, que dio
lugar a un sonado triunfo de la terna : el primero número 128
"Elegido"; Segundo número 110 "Consentido"; tercero
número 79 "Latoso"; cuarto número 36 "Zurrador";
Quinto número 69 "Girón" y sexto número 112
"Gigante", Los reservas fueron el 56 "Hermanastro" y
el 79 "Abusón". Tarde feliz en el coso de la calle Circo con
calor en la arena y en los tendidos y el público aplaudiendo a rabiar
la destreza, arte y torería de tres jinetes consumados y una buena
corrida de Bojórquez fiel a las condiciones de su encaste murubeño.
La corrida del Arte del Rejoneo en Jerez es máximo espectáculo. En
esta tierra se vive el caballo y se aprecia la lidia ecuestre en todos
sus detalles. Además hay jinetes que lo elevan a una categoría artística
y taurina mayúscula. La serena arrogancia y la torería de Luis Domecq,
siempre medido y lidiador; la audacia de Pablo Hermoso de Mendoza
encontrando siempre sitio en el embroque en los terrenos del toro y la
espectacularidad y vibración del desbordante Andy Cartagena, que
engancha al público.
Y si en la lidia a pie hay quien dice de algunos toreros que basta
verlos hacer el paseíllo o vestirse de luces, mucho más en los
preliminares de una corrida como la de ayer, en la que tres primera
figuras de la lidia ecuestre que caen más que bien a caballo, se lucen
en unos e quinos que han sido adiestrados en la doma clásica, en la de
alta escuela y, por supuesto, en la campera.
Y hay que dejar por una vez sitio al llamado cariñosamente "noble
bruto. Nada menos que veintidós caballos trajeron ayer a Jerez los tres
jinetes. En su mayoría lusitanos, sangre predominante en la actualidad
en el rejoneo. Catorce eran de esta sangre y otro más cruzado con árabe.
Hubo dos caballos de las tres sangres -los dos de Luis Domecq- un árabe
que trajo Cartagena y un hispano árabe, también de Luis.
Ayer pudimos ver un caballo ruso, "Lince" de Luis Domecq, el
precioso bayo que sacó en banderillas y además en su cuadra Pablo
Hermoso trajo un Lipizano de Viena y Andy Cartagena también viajo con
uno de silla francés, alazano. Los aficionados al toro y al caballo, al
toreo en suma, disfrutaron y además en un cartel de tres toreros, que
no admite el criticado rejoneo en collera.
La verdad es que ayer se vio torear a caballo. Se vio a Luis Domecq
embarcar a su primero y lidiarlo en una faena justa de acuerdo con lo
que llevaba el toro dentro; se vio a un Hermoso de Mendoza en figura
histórica del rejoneo, aprovechando al máximo su lote y encontrando
toro por todas partes y los tendidos tomaron partido por la simpatía y
el arrebato de las heterodoxias de Andy Cartagena con sus toros, un
verdadero diablo a caballo.
Luis Domecq, muy ovacionado sobre Lince, en su primero al que le cortó
la oreja. Resucitó el viejo capeo a caballo peruano con un capotillo
parando a su segundo en una hermosa y añeja estampa. Muy torero con el
distraído cuarto, le cortó la oreja, destacando con un par a dos manos
excepcional.
Hermoso, impresionante. Estuvo sobrado, midiendo el castigo a sus toros
y espectacular con Fusilero a dos pistas. Las palmas por bulerías, que
sonaron para todos, sin duda tendrían un sentido especial para él.
Cortó las dos orejas a ley y puso al público a batir palmas con la
pirueta.
De nuevo sobresaliente en el quinto, templó con el caballo y toreó con
una monta soberbia en Labrit. Con Gayarre, a dos pistas, sencillamente
sensacional. Además mató certeramente y con rapidez y de nuevo
asomaron, desde el balconcillo que ocupaba Luis Silva, los dos pañuelo.
Además en este toro -bueno el toro- lidió sin el auxilio de los
banderilleros.
Cartagena le echó valor con dos pares al violín en esa conjunción de
quiebro o cambio a topa carnero con la ejecución de esa difícil
suerte. Fue otro de los toros buenos su primer murube y lo despenó de
un rejonazo.
No fue tan certero en el sexto, y precisó varios descabellos por lo que
fue silenciada su labor. Se había lastimado la mano al rejonear.
Pero ello no fue obstáculo para la apoteosis final con el ganadero
compartiendo el triunfo con tres jinetes de alta escuela y mejor condición
torera: Luis, Pablo y Andy. Que los repitan. Nuestro ilustrador taurino
Humberto Parra resalta que "con buena temperatura de ambiente y
casi lleno en sombra, la buena corrida de Bohórquez, muy en Murube, se
movió con bondad y calidad. Cosido al casi andar de sus caballos, Pablo
Hermoso sigue marcando un antes y un después en el rejoneo. Roncal,
Fusilero, Chicuelo, Labrit y demás, toreaban con temple y ritmo
envidiables".
El pintor ha elegido el momento en que Hermoso pega un muletazo a
caballo.
F. Orgambides - Diario de Cádiz |