
Toros en El Puerto
|
RESEÑA DEL FESTEJO |
|
26
Agosto
2006 Antequera (Málaga) |
| Los tres toreros a hombros con una encastada y excelente corrida de Barral |
|
Cartel:
Jesulín
de Ubrique, una oreja tras aviso y una oreja.
Julián López 'El Juli', de grosella y oro,
dos orejas y una oreja.
Manuel Jesús 'El Cid',
de azul marino y oro, una oreja y una oreja |
|
TOROS: Se han lidiado toros de la ganadería de Mª José Barral, bien presentados. Muy interesante el primero, con los problemas del animal bravo y encastado. Nobles segundo y tercero. El cuarto, encastado, noble, con transmisión; premiado con la vuelta al ruedo. El quinto, mansito pero se dejó. El sexto, noblón. |
|
|
|
Jesulín de Ubrique se llevó el lote más interesante desde el punto de vista del aficionado y del ganadero, pero esos dos toros tenían mucho que torear, sobre todo el primero. Es más, estos dos toros hubiera puesto a cavilar a medio escalafón. Jesús, que le faltó un puntito para aprovecharlos y exprimirlos al máximo, dio muestras de su técnica y conocimiento. El primero era un toro encastado, con los problemas propios de la casta: brusquito, un puntito hasta violento, y pegajoso porque se quería comer literalmente la muleta. No era toro tonto, eso tampoco. Faena de Jesús de menos a más, con una primera parte necesaria para intentar domeñar ese punto de brusquedad, y una segunda mitad en la que pudo ya gustarse imprimiendo su temple. El cuarto fue un toro extraordinario, encastado y muy noble. El animal humillaba desde los primeros lances de capote. Jesulín construyó la faena en los terrenos de sol. Los muletazos por el lado derecho cada vez tomaban más cuerpo y el trasteo se venía arriba, ganando en emoción. Faena, además, sin concesiones a la galería, muy de verdad. Cuando Jesús montaba la espada -algunos pedían el indulto- el toro aún tenía ganas de seguir embistiendo. Pero con la espada no anduvo fino el gaditano y cortó una oreja cuando debieron ser las dos como mínimo. El Cid construyó dos faenas similares a sendos toros nobles, aunque quizás los dos astados con menos transmisión dentro del alto nivel del encierro de Barral. El sevillano tuvo algunos altibajos en las faenas, bastante más completa la del sexto, en el que bajó la mano y dibujó muletazos de categoría, con mucha elegancia y profundidad. Cortó una oreja en cada toro, si bien no paseó ninguna de las dos -aunque las recogió de manos del alguacilillo- porque el público, en su primero, pidió un segundo premio por su labor
TorosComunicación |
Toros en El Puerto © casemo
| VOLVER A FESTEJOS | VOLVER A PRINCIPAL |