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04/03/05
TorosComunicación |
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La 'Lección Magistral' comenzó con un preciso recorrido por los hitos más importantes de Ruiz Miguel, el torero de toda la historia que mayor número de corridas de toros de Miura y Victorino Martín ha toreado nunca. El periodista Francisco Mateos (TorosComunicacion) recordó que "las temporadas del 70 y 71 significaron un antes y un después en la carrera taurina de Paco. Un rabo en Vic Fezensac (Francia) en el 70 al primer 'victorino' que mataba y otro rabo en la Maestranza en el 71 a un toro de Miura lo catapultaron a un puesto importante y a que su nombre ya estuviera siempre ligado a estos dos hierros". Igualmente se detuvo en fechas claves, como la primera puerta grande de las diez que logró en Madrid, con una corrida de Miura, o cuando en la temporada del 82 salió a hombros en San Isidro con una corrida de Victorino y volvió a salir a hombros en septiembre en esta misma plaza, y otra vez con los 'victorinos'. Francisco Mateos opinó que "si bien Ruiz Miguel necesitaba a los 'victorinos', no es menos cierto que gran parte del éxito y alta cotización de este hierro en la década de los setenta y ochenta se lo debe a los sonoros triunfos de Paco".
En un apartado final de su intervención, el presentador recordó las 92 corridas de toros de Miura, cortando 67 orejas y saliendo a hombros 15 tardes; o las 82 corridas de Victorino Martín, cortándoles 86 orejas y saliendo a hombros 26 veces. Ha hecho 71 paseíllos en Madrid -10 salidas a hombros- y con 35 tardes es el torero que mayor número de paseíllos hizo en Pamplona. Francisco Mateos, no obstante, dijo que "aún no se le le ha reconocido su limpia y escalofriante trayectoria, sin que tenga en esta plaza de Sevilla un azulejo en alguna esquinita que recuerde que, 34 años después, ningún torero ha vuelto a cortar un rabo en esta plaza, como tampoco existe nada en Madrid que recuerde que en Las Ventas salió 10 veces por la puerta grande".
Ruiz Miguel, tras una proyección breve de un montaje de una faena a un 'victorino', deleitó a los asistentes desgranando su tauromaquia, de la que dijo que "con el capote, por el tipo de toro que mataba, sólo podía ser eficaz, era un toreo campero de llevarlo muy largo y desplazarlo para prepararlo para los 20 muletazos de la faena. Donde yo cortaba las orejas era con la muleta y la espada. En la muleta había que llevarlo sobre todo muy enganchado, porque estos toros de Miura y Victorino no perdonan si te quedas descubierto. Y otra cosa muy importante es hacerle todas las cosas por debajo de la pala del pitón, Eso lo aprendió de una frase de Rafael Ortega, que siendo yo aún un niño me decía que al hombre y al toro nunca se le levanta mano". Ruiz Miguel también recalcó la filosofía de lo que debe significar la palabra 'torero', dentro y fuera de la plaza, algo que le inculcó de pequeño su maestro y paisano Rafael Ortega.
El próximo martes, a las siete de la tarde y también en la Maestranza, concluirá este ciclo de las 'Lecciones Magistrales' con la presencia de José maría Manzanares y el crítico Carlos Crivell.
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