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100) Albardanero:
El astado de la divisa del
conde de la Maza, llamado Albardanero, marcado con el
número 21, fue corrido en la Plaza de Toros de Valencia el
(30-07-1989), obtuvo el Premio Tinto y Oro al mejor toro de la
feria.
101)
Albardao:
Tras una etapa de fracasos,
principalmente en Madrid, Domingo González Ortega (Dominguín),
matador de toros nacido en Quismondo (Toledo), el (04-08-1895), se
volvió a presentar en la plaza de la Corte, el (25-02-1918),
alternando con Emilio Méndez y José Nartín (Joselito) en la
muerte de novillos de la ganadería de don José Bueno. Le
correspondieron a Dominguín los novillos: Albardao y
Casimiro, a los que tumbó valiente y rápidamente y con
estilo. El éxito con esos novillo le empujó a la fama
definitivamente.
102)
Albardonero:
El astado, de
pelo retinto oscuro, llamado Albardonero, de la ganadería
española de don Miguel Torres y Sanz, de Colmenar Viejo (Madrid),
que durante su lidia en la plaza de la Corte, en fecha que
desconocemos, ocasionó al espada Fernando Gómez (Gallo) una
grave cogida. Fue un diestro que le faltó voluntad. Esa abulia
árabe-andaluza, de tan frecuente reiteración entre toreros, tuvo a
Fernando Gómez por su principal víctima. Así, su bondad infantil
tenía un matiz de desvalimiento que no podía menos de hacer brotar
el afecto de cuantos le trataron con alguna intimidad. Porque para
los pocos conocidos su timidez le hacía tomar un aspecto engañoso de
desvío y petulancia, distantísimo de su verdadero carácter.
103)
Albareño:
El toro de la ganadería de
don Manuel Puente y López (antes de don Manuel García Aleas),
llamado Albareño, que fue rematado por Antonio de Dios (Conejito),
el (27-05-1900), probablemente en Madrid, queda anotado por ser tal
vez el último, históricamente, que según se dice, banderilleó el
gran peón Juan Molina Sánchez - el que tantos quites hizo a
Frascuelo en sus últimas corridas y le evitó le echasen algunos
toros al corral-, hermano del gran Rafael Molina Sánchez (Lagartijo),
que falleció el (01-08-1900) y tres días después, concretamente el
(04-08-1900), a Juan Molina le cortó la coleta su hija Luisa. En esa
corrida figuraba Juan en la cuadrilla de su paisano Conejito.
Sin embargo, la realidad es que el verdadero último toro
banderilleado por el gran peón Juan debió ser lidiado el citado
(04-08-1900), pero desconocemos el nombre. El toro citado era de
pelo berrendo en negro y aparejado, por tener repartida las
manchas a uno y otro lado de la columna vertebral con cierta
simetría, que, además, según don Antonio Peña y Goñi (Don Cándido),
«... era el más grande, de peores hechuras y cornalón.» (La Lidia,
1890.)
En la riqueza de su arte incluía Juan
Molina abanicar los toros corriéndolos a dos manos, tal y como
Bombita, flameando ante ellos el capote, generalmente para
cambiarles de lugar en la suerte de varas, lo que resultaba de gran
vistosidad. César Jalón (Clarito), en su Grandezas y
miseria del toreo, hace referencia a esa genialidad, diciendo:
«Ricardo Torres se sale en los quites, con los de poder, abanicánlos,
por las afueras.» Gerardo Diego, en su Elegía a Joselito,
hace también mención a ella diciendo: «La verónica comba, el
abanico, la larga caligráfica y precisa.» Las afueras son el
terreno hacia los medios de la plaza. José Sánchez Gómez (El
Timbalero), en El toro de lidia...), lo definía así: «El terreno que
han dado en llamar las afueras... es el terreno del toro...»
104)
Albejón:
El toro, llamado Albejón, de la
ganadería española de don González de la Vega, lidiado en la Plaza
de Toros de los Barrios (Cádiz), en mayo de 1882, en la tierra del
ganadero don Manuel Álvarez, en su Cortijo Blanco, que tanto
recordamos, hirió gravemente al banderillero Carlos Escoto.
105)
Albito:
Alejandro Silveti, diestro
mexicano que la tarde del (30-08-1995) remató en cuarto lugar el
toro, de nombre Albito, de pelaje negro listón y bragado,
marcado con el número 46, de los señores Herederos de don José
Cebada Gago, lidiado en Colmenar Viejo (Madrid). Tras la faena del
mexicano, al astado se le concedió el honor de la vuelta al ruedo y,
posteriormente, los jurados de la Peña El Rescoldo y la Asociación
Taurina Cultural Tierra de Toros le otorgaron los trofeos
destinados a premiar el mejor toro de la imprtante feria local.
106.1)
Alburero I:
El (06-02-1955, confirmó su
alternativa el diestro Armando Ramírez, en la plaza México, siendo
su padrino Rafael Rodríguez y testigo José María Martorell, con
Navajero, de la ganadería mexicana de La Laguna, siendo el único
astado que pudo matar ya que los otros tres se le fueron vivos a los
corrales; al quinto, que toreó en lugar de José María Martorell,
quien había cortado una oreja a Alburero I, a cambio de una
cornada grave en el muslo izquierdo, el sexto y un séptimo de
regalo.
107.2)
Alburero II:
En la temporada grande de 1956-57, en
la “Plaza México” salió al ruedo uno de los mejores toros de dicha
temporada, llamado Alburero II, de la ganadería mexicana de
La Laguna, de don Federico Luna Paz, que le correspondió al diestro
de Linares (Nuevo León, México), Humberto Moro, al que le realizó
una grandiosa faena, muleteándolo a dos manos, pero en especial con
la izquierda, en que bordó el natural, con ese temple y limpieza que
fueron únicos en este diestro.
108.1)
Alcalareño:
El astado de pelo colorado o bayo,
designación hípica, referida a los toros de pelo colorado encendido
y los ojos como brasas (Anónimo. «Flor de varios romances nuevos»,
1595)-, entrepelado, de nombre Alcalareño, de la acreditada
vacada española de don José Luis y don Felipe de Pablo Romero -hijos
de don Felipe -su antigüedad del (02-05-1919), lidiado en Santander
el (03-08-1921). En seis puyazos mató tres caballos y dejó dos mal
heridos, mostrándose bravo hasta el final.
109.2)
Alcalareño:
El hermoso toro tanto por su jechura, pelaje berrendo y
bragado, y por su bravura y nobleza extremas, llamado Alcalareño,
pertenecía a la ganadería de don Calos Núñez y fue lidiado en primer
lugar en la corrida-concurso de ganadería celebrada en la Plaza de
Toros de Jerez de la Frontera (Cádiz) el (09-09-1956), siendo el
ganador de tal competición, por lo que se le concedió el “Catavino
de Oro.” En 1955 don
Pedro Domecq y Rivero vendió la ganadería a don José Villar Vega, el
cual la enajenó en 1959 a los señores Núñez Hermanos (Carlos y
Marcos), que a su vez se la venden a don José Luis y don Pablo
Martín Berrocal. En 1981 fue nuevamente adquirida por los hermanos
Núñez, que se le vendieron en 1983 a su actual propietario.
Según el diestro
alicantino, José María Manzanares «el encaste Núñez es
importantísimo en la ganadería brava española, y de él descienden
otras muchas vacadas. Este es un encaste –decía el torero- que
entiendo bien, es un toro agradecido, con raza, que responde según
le hagas las cosas bien o mal. El encaste Atanasio o el del conde
de la Corte, también le gustó siempre mucho. El toro bueno de
Atanasio, comparándolo con el de Núñez-Rincón, tiene un ritmo y una
transmisión fuera de lo normal. Garzón ha demostrado con creces que
es una ganadería muy buena y con calidad, yy por eso se decidió a
comprarla.
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