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87.1
Barral:
No fue ese su nombre, pero sí el
de la ganadería de don Joaquín Barral, y hermano de Madrileñito,
lidiado el sábado (03-07-1999) en la plaza de Algeciras, por el
diestro José Tomás, al que le cortó un «rabo auténtico», con un coso
con «lleno histórico», alternando con Julián López (el Juli)
y José María Soler, al que José Tomás concedió la alternativa
precisamente, en su país, no volviendo a verse su nombre después.
89.1
Barrenero:
El toro de la ganadería española de
don José Bueno (34), antes Albaserrada, llamado Barrenero,
lidiado en Toledo en la corrida celebrada el (09-05-1926), hizo una
brava pelea en todos los tercios, siendo ovacionado en el arrastre.
Reunió todas las características del llamado “toro de público” (*),
el más temido por ases de todos los tiempos. Llámase así al toro
que por su aparente bravura cautiva desde el primer momento al
público, esperando éste del lidiaron las más insospechadas proezas.
Sin embargo, esta clase de reses, vistas desde el mismo plano por
el responsable de pasaportarlo, sólo se presta a una faena muy
distinta a la que, impaciente, esperan los espectadores, que chillan
y protestan si las cosas no salen a su gusto. De este tipo de toro
han hablado m muchos diestros, entre ellos, Vicente Pastor y el
propio Joselito. Así que Barrenero, considerado de
bandera, en realidad no lo fue, según la autorizada opinión de
Don Ventura.
(*) La lista de “toros de público” es
larga: Catalán, de Miura; Bravío, del conde de Santa
Coloma; Malagueño, de Aleas; Amargoso, del marqués de
Albayda; y Tapabocas, de doña Carmen de Federico, lidiados
todos ante la afición madrileña, hicieron pasar malos tragos a
Ricardo Torres (Bombita), Rodolfo Gaona, Saleri II,
Nacional II, Marcial Lalanda y Domingo Ortega, emborronando
momentáneamente su limpio historial tauromáquico.
(34) La ganadería de don José Bueno
tiene también dos fechas como su debut en Madrid: la del
(30-08-1903) y la del (10-06-1921).
90.1
Barretero:
Cornúpeto de la ganadería española de don Miguel Sanz, de Colmenar
Viejo (Madrid), de nombre Barretero, era de pelo jijón
(*) y corniapretado (**), fue lidiado en Castellón de la
Plana. Aguantó 12 varas y mató buen número de caballos. Carecemos
de fecha.
(*) Jijón. Dícese del color del pelo colorado encendido:
«Quinto, largo, hondo, de pelo jijón y bien puesto.» (Antonio Peña y
Goñi, Don Jerónimo. La Lidia, 1897.)
(**)
Corniapretado. Se dice del toro cuyas astas, especialmente
por los pitones, están excesivamente juntas: «Corniapretado, duro de
cabeza y sabiendo embestir...» (José Velázquez y Sánchez, Don
Clarencio. Cartas tauromáquicas.) También se empleaba la
palabra corniarqueado, ya en desuso, y, aunque no era voz corriente
entre los aficionados inteligentes, sí aparece en documentos
taurinos antiguos, según José Sánchez de Neira, en su Gran
Diccionario Taurómaco.
91.1
Barrigón:
El toro retinto, de nombre Barrigón,
del ganado español de don Manuel Bañuelos (34), recibió 16 varas el
(23-09-1857). Lo mató admirablemente el diestro Cayetano Sanz. Le
debieron llamar barrigón, porque el toro presentaba mucha
barriga: «Otro del Saltillo, negro, barrigón y capacho
(Antonio García Ramos, Odiel. Huelva, 1940.)
(34) Su dehesa brava se encontraba en
Miraflores de la Sierra, en la región de Colmenar (Madrid) en donde
también hubo ganaderías de casta, entre ellas, la de don Tiburcio
Arroyo; la de la viuda de Criado Freire y de don Dámaso González. A
la izquierda, un poco retirado, está El Prao del Señor, uno de los
escaparates que los ganaderos colmenareños tenían para presentar los
toros a las empresas. A la linde Las Grajeras, finca que compró don
Félix Gómez, con el dinero que se ahorró de tabaco y barbería. Cerca
se ven unos magníficos cuarteles edificados en fincas que fueron de
la familia Gómez. Al fondo la pintoresca ladera de Grajal, la parte
más hermosa, verde y arbolada del término grandísimo de Colmenar.
Todos los ganaderos tenían allí fincas, propias y arrendadas, para
la manutención de sus reses bravas, sobresaliendo las de Bañuelos,
Aleas y Máximo Hernán.
92.2
Barrigón:
El (15-10-1865) -AB y AAB, dice que el
día 13 y don José María de Cossío que el día 15, tomó la alternativa
Rafael Molina (Lagartijo), con Barrigón, de doña Gala
Ortiz. Fue el primero que mató Lagartijo el día de su
alternativa, cedido por Cayetano Sanz, en la plaza de Madrid.
93.3
Barrigón:
El toro de la ganadería española del
marqués de Salas (35), que llevó el nombre de Barrigón, fue
lidiado en Madrid el (10-10-1880). Recibió con gran poder nueve
varas y mató cuatro caballos.
(35) De la parte
de la vacada que no adquirió don Juan Domínguez Ortiz (el Barbero
de Utreta), se la repartieron Luis María Durán, Salvador Varea,
Joaquín Giráldez y Fernando Freire. De la rama de don Juan Domínguez
Ortiz se originaron las siguientes ganaderías: José Arias Saavedra,
Ildefonso Núñez de Prado, Francisco
Pacheco, José Antonio Adalid, Vicente José Vázquez, marqués de los
Castellones y el marqués de Villamarta.
De la
de don Luis María Durán, procedieron: marqués de Salas, Anastasio
Martín, Manuel Suárez, Dolores Monge, Joaquín Murube y Eduardo
Ibarra.
94.1
Barrileto:
El (22-09-1907), en terrenos de la
colonia Roma, en la ex hacienda de La Condesa, hoy en el corazón de
megalópolis de México, fue inaugurada la plaza de toros El Toreo de
la Condesa, con cuatro toros de la ganadería mexicana de
Tepeyahualco (36), para la alternativa del diestro Agustín Velasco (Fuentes
Mexicano), siendo su padrino, en un mano a mano, Manuel González
(Rerré) y, cuatro novillos de la misma ganadería, para la
Cuadrilla Juvenil que encabezaba Samuel Solís y Pascual Bueno. El
primer toro del doctorado se llamó Barrileto. El primer
capotazo lo dio Alberto Cossío (Pataterito); el primer puyazo
lo logró Arturo Frontana; el primer par de banderillas lo colocó
Rafael Limón (Limoncito) y el primer cachetazo Macario
Castelán (Gallinito).
(36) Fue fundada en 1888, siendo
proveniente y filial de la don Manuel De Haro. De ella se desprendió
la de Zotoluca, ubicada en la zona México, Distrito Federal, que se
formó con reses de la de San Cristóbal de la Trampa, cruzadas con
dos sementales del marqués del Saltillo, lo que debió ocurría hacia
1914, a la que se agregó seguidamente un semental del duque de
Veragua y luego, al mismo tiempo que la Hacienda de Galindo y la de
Santo Domingo, en 1920, echó a la vacada un semental de los Hermanos
Miura, hijos de don Eduardo I Miura. Continuó después cruzándose
con sementales del marqués del Saltillo, y esta sangre es la que
llevan en la actualidad esta ganadería. Su divisa: azul celeste y
rojo. Su antigüedad es del 21 de noviembre de 1920,
95.1
Barrilito:
En la plaza de Torreón (Coahuila,
México), la tarde del (13-10-1912), el diestro Jesús (El Ciego)
Muñoz, se ganó el Estoque de Plata, tras una gran faena al
semental, llamado Barrilito, de la ganadería mexicana de don
Anacleto López, alternando con Fernando López, Juan Estrada y Manuel
Jiménez (Chicuelo II).
96.2
Barrilito:
En la plaza México, la tarde del
(22-12-1974), confirmó su alternativa Manolo Arruza, siendo
su padrino Eloy Cavazos y testigo Pedro Gutiérrez Moya (El Niño
de la Capea), con Barrilito, de la ganadería mexicana de
don Javier Garfias de los Santos. En el mismo festejo, Gutiérrez
Moya le realizó una gran faena al astado llamado Corvas Dulces,
al que le cortó las orejas y el rabo.
97.1
Barrio Nuevo:
El (13-12-1931), los toros: Barrio
Nuevo y Fechorías, de la famosa ganadería zacatecana de
San Mateo, de don Antonio Llaguno González, fue lidiado en la plaza
de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.), por Joaquín
Rodríguez (Cagancho), resultando, como tantos otros, un
animal de bandera.
98.1
Barroso:
En la Feria de Abril de Sevilla de
1848, siguiendo parte de la biografía de Juan Martín, escrita por
Velázquez y Sánchez, transcribimos: «Después de torear Juan Martín
con Francisco Montes (Paquiro) en la primera temporada de
1848, alternó en el circo de Sevilla con Juan Lucas Blanco; siendo
memorable la corrida con seis toros de Concha y Sierra, de tan
extraordinario tamaño y volumen como bravura y fiereza de condición.
Entre ellos salió uno de pelo barroso -al que bautizaremos con el
nombre de Barroso, pinta del toro jabonero muy oscuro,
negruzco:
«Sueltan un toro, medio ya postrero
entre la lucha y cólera encendida; era barroso y grande, aunque
ligero, corto de cuello y cuernos.» (Juan Ruiz de Alarcón. «Todo
es ventura»), que pesó en la romana del desolladero 528 libras
carniceras, y que arrancándose de extremo a extremo del palenque,
tomó un puyazo de Joaquín Coito (Charpa), matándole el
caballo y enviando el jinete a la enfermería, y destrozó a nueve
caballos más, no dándole tiempo a los picadores de ofenderle en la
rapidez y vehemencia de sus ataques en cuanto los divisaba.
Inutilizados los varilargueros y aterrados los de reserva, el
público pedía picadores, y Juan Martín, por encargo de la autoridad,
llegó a ofrecer tres mil reales a cada uno de los tres que estaban
presenciando aquella tragedia: Hormigo, Briones y Álvarez;
pero aprovechando la ocasión exigieron diez mil reales por tomar
parte en la lid, y Martín, entonces, desplegó el capote ante el
bruto, con ánimo de pararle los pies, ya que la falta de castigo de
los jinetes le mantenían entero y acosando a los peones que osaban
salir de los burladeros y las vallas.
El encono de un sector del público en
los tendidos de sol contra los espadas chiclaneros alcanzaba a Juan
Martín, como segundo de Paquiro, y apenas, con grande riesgo
de su persona, había lanceado al natural por dos veces al temible
barroso, le lanzaron una piedras que le lastimó bastante las
espaldas, en el preciso momento de disponerse para torearlo por
detrás en la suerte inventada José Delgado (Pepe-Hillo)...»
99.2 Barroso:
Francisco Montes Reina (Paquiro)
y Juan Martín alternaron en la temporada de 1849 en la antigua plaza
de Ronda (Málaga) realizaron ambos un extraordinario trasteo a un
toro de extraordinario sentido, malicioso en extremo, llamado
Barroso. Igualmente alternaron ambos diestros en dos corridas de
las celebradas en abril de 1850 en la Real Maestranza de Caballería
de Sevilla, su ciudad natal de Juan Martín. En la segunda de ellas
se repitió entre ambos diestros la faena que realizaran en Ronda con
aquél citado Barroso.
100.3
Barroso:
El toro de la vacada de don Antonio
Pérez Tabernero, que se lidió en Palencia el (02-09-1891).
Barroso..., pero éste era berrendo en negro. Tanto se le castigó
en el primer tercio, que al ordenar el presidente se pasase a otra
suerte no pudo hacerse, viéndose obligado Antonio Moreno (Lagartijillo)
a descabellarlo, sin intentar estocada alguna. Se acabó en la suerte
de varas. Igualmente, el (12-09-1918), en la plaza de toros española
de Cehegin (Murcia), fue lidiado el astado, llamado Fandanguero,
de pelo cárdeno, de don Samuel Hermanos. Fue bravo, recargando
tanto, que murió después de recibir la séptima puya.
101.1
Basilisco:
El (16-07-1882), durante la lidia del
toro, llamado Basilisco, de la ganadería española de
Barrionuevo, que había derribado a Francisco Calderón, picador de
Frascuelo, se intercambiaron palabras de insulto Largartijo
con Cara-Ancha, lanzando las primeras Rafael Molina con
motivo de aclarar quién de los dos había de llevarse el toro.
Cara-Ancha fue el más prudente y serio, y la cuestión se
resolvió en Madrid, donde amigos de ambos los reconciliaron en una
respetuosa, aunque fría amistad.
102.1
Bastonito:
El (07-06-1994) se
lidió en Madrid, en segundo lugar, un astado del hierro de los
señores Herederos de don Baltasar Ibán Valdés. En los programas
figuraba por error, con el nombre de Bastoncito. Estaba
marcado con el número 25, de pelaje negro, bragado y meano y pesó
501 kilos de p. v. Correspondió en suerte al diestro César Rincón,
que cortó una oreja. Por su comportamiento durante la lidia mereció
una vuelta al ruedo, recibiendo el premio al mejor toro del serial
taurino de la Feria de San Isidro.
La Feria de San Isidro madrileña,
repetimos, no sólo supone el ciclo más largo de corridas y, por
tanto, el de mayor número de toros lidiados, acercándose durante los
últimos años a los treinta festejos celebrados, sino también, en
líneas generales, las de mayores exigencias sobre las condiciones
que deben reunir los toros, aunque a veces, el desmedido celo de
algunos grupos de aficionados por el tamaño de los toros, peso y
armadura, más bien parecen que quisieran resucitar los ancestrales
toros pintados en la cueva rupestre de Altamira. Y sin embargo, ya
es bien sabido que los toros demasiado grande y pesados, no son
siempre aptos para una lidia artística y, como se casan pronto, se
dedican a defenderse dando cornadas.
103.1
Batallón:
El toro del ganado español de don
Sabino Flores, llamado Batallón, fue lidiado en Vinaroz
(España) el año 1880, tomó ocho varas, dio ocho caídas y mató seis
caballos. Este toro dio lugar a que el público intentase destruir la
plaza, pues mató todos los caballos que en ella había; ante tal
actitud, los empresarios tuvieron que salir inmediatamente a buscar
más caballos, pagándolos a como pedían. Una vez restablecida la
cuadra, el siguiente astado, llamado Cachorro, de la misma
ganadería, que en ocho varas mató cuatro caballos y dejó dos mal
heridos, acabó con los que había, comprado, repitiéndose otra vez el
escándalo por parte de los aficionados.
104.1
Batanero:
El (12-10-1969), en la
plaza de toros madrileña de Vista-Alegre, se corrió el toro,
llamado Batanero, de pelaje berrendo en colorado, marcado con
el número 70 y 463 kilos de p. v., de la divisa de Barcial, lidiado
en primer lugar y que le correspondió a Manuel Vázquez (Curro
Vázquez), cedido por José Fuentes en su alternativa.
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